No, no crean que se trata de que mueran personas construyendo un Parador, al estilo de lo que nos avergüenza en la Historia sucedido con esa inmensa cruz de las afueras de mi tierra, que llaman el Valle de los Caídos. Sin embargo se trata de una operación, un cambio, en la que se podrían salvar muchas personas que van a morir indefectible y muy próximamente, sin prestarles la atención obligada, en tanto se destina dinero público para realizaciones erróneas, innecesarias, y fracasadas desde principio.
Esta mañana, de vuelta de mis vacaciones por mi querida Red
pública de Paradores de Turismo de España, me desayuno con dos noticias, dos
viejas noticias, que hoy, si cabe, hacen que se me atragante un poco más la
barra de cereales que, por cuestiones de prudencia, salud, y cuidados, sustituye a los magníficos
desayunos vacacionales en los inolvidables buffets de PARADORES, o los de sus
incomparables habitaciones.

Futuro Parador de Molina de Aragón
