Bartolome Rodrigo

Bartolome Rodrigo

miércoles, 20 de febrero de 2019

“¿RECURSOS?, ¿HUMANOS?, ¿GESTIÓN DEL TALENTO O “SISTEMA GUILLOTINA”?... “MANU MILITARI” EN PARADORES?”


“…porque el honor es patrimonio del alma…”
Y el alma de los trabajadores
no es patrimonio de la dirección de recursos humanos y gestión del talento de Paradores,



Es muy importante para mí antes de exponer en este artículo mi opinión sobre lo que considero una gran indignidad en la Red de Turismo de Paradores de España, y que debería haber finalizado hace mucho tiempo, declarar expresamente que no la atribuyo a la responsabilidad de su actual Presidente, Óscar López, quien fue nombrado para el desempeño del cargo el pasado 25 de julio, y que por tanto el próximo día 25 de febrero cumplirá siete meses al frente de la Red pública hostelera. Evidentemente un tiempo muy distinto a los también siete, pero en este caso años, que estuvo ocupando el sillón Ángeles Alarcó Canosa, ex mujer de Rodrigo Rato, con los “aconteceres” que todo aquel o aquella que lo haya deseado ha podido seguir.

Una de estas “singularidades” de la citada expresidenta, también conocida como “Gela”, fue marcharse (bueno realmente “la marcharon”) dejando a la plantilla de PARADORES, aproximadamente 4000 almas, sin renovarles un Convenio que encontró caducado, y que ella lo llevó en esas condiciones hasta nueve años.

Es decir la anterior presidenta de PARADORES tuvo tres Directoras (que yo recuerde ahora, no sé si ha pasado por la Calle de José Abascal alguna más) de Recursos Humanos, y luego Gestión del Talento añadido (por cierto ¿quién mide el talento de las que, supuestamente, miden el talento?), y ninguna de ellas fue capaz de cumplir con una obligación tan prioritaria como conseguir firmar un Convenio del personal.

Y digo ninguna de ellas, porque no debemos confundirnos, la que ha heredado de la señora Alarcó Canosa el nuevo presidente, no ha sido, ni mucho menos, la responsable de que el pasado gfgfg de  se firmara, por fin, un preacuerdo de Convenio para los, en general, implicados trabajadores y trabajadoras de tan prestigiosa empresa pública (que la han logrado salvar en estos últimos siete años a pesar de la nefasta gestión de la señora Alarcó Canosa y sus directoras de recursos humanos), sino que, como es más que evidente  la circunstancia de la incorporación a la Red de un presidente de talante conciliador, humanista en mi opinión, y desde luego progresista, ha propiciado que sucediera lo que la anterior presidenta junto a la directora de recursos humanos obstaculizaba. Un presidente que entre otras declaraciones a los medios de comunicación desde su llegada ha efectuado algunas tan determinantes como que “…Paradores es de todos y de todas…” (Recomiendo la lectura de las noticias pinchando los enlaces).

O por llegara las más recientes, otras declaraciones efectuadas en la Convención Anual de Paradorescelebrada los pasados días 10 al 12 de febrero en el Parador de Cádiz : “…Óscar López ha agradecido la labor de la plantilla que ha logrado en estos meses desde que él llegó al cargo ‘hacer más con menos. Paradores es lo que es por las personas que trabajan día a día y por los clientes tan fieles que nos visitan. Durante el año 2019 vamos a desarrollar el convenio colectivo para mejorar el clima laboral y reconocer la tarea de los 4.000 empleados que trabajan en Paradores’.

También considero que es imprescindible exponer y entender que Paradores tiene un conjunto de directores y directoras tan numeroso como el que se ve en la foto de, precisamente, esta Convención Anual de 2019 en Cádiz, y que si muchos, la mayoría, o todos, actuaran como yo pretendo opinar y exponer en este artículo sobre algunos y algunas, con el “sistema guillotina”, Paradores ya no contaría con personal de prestigio con muchos años de servicios excelentes acumulados en la Casa (aunque es cierto que ahora desde la Dirección de Recursos Humanos y Gestión del Talento se busca “el talento” en la calle teniéndolo, de verdad, en Casa, e insertando anuncios en los periódicos para encontrar lo que pueda).

Es decir, directores y directoras que no se dedican a destrozar el clima laboral que, precisamente declaró el Presidente de Paradores en la Convención querer mejorar en 2019, supongo (pues es conocida su trayectoria política apaciguadora), que porque ha percibido muy claramente que el clima laboral de Paradores está muy desmejorado. Y esto desde luego no es ajeno a la responsabilidad de la Directora de Recursos Humanos y Gestión del Talento, que continúa siendo la misma que en la que dejó la bien marchada señora Alarcó Canosa.

Pero, continuando con los directores y directoras, generalizando siempre se yerra, y en el estamento de directoras y directores de Paradores hay, y ha habido, como en los demás estamentos, personas de distintos carices y comportamientos que no corresponden con el que voy a tratar de desarrollar aquí, y también algunos otros y otras que jamás deberían haber accedido a la dirección de algo tan importante para el país como un Parador, un establecimiento público, del patrimonio español, “de todos y todas” como declara el presidente de la Institución.


Paradores, principalmente por configuración histórica, continúa siendo en no poca medida una institución bastante “verticalista”, en la que aún pueden encontrarse en sus puestos relevantes familiares (unos con valía y otros sin ella) muy directos de otros que antes fueron directores mejores o peores, políticos, o incluso de algún general de apellido ilustre que durante el franquismo mandó exterminar media España. Pero este no sería el problema, nadie elige dónde nace, el problema es que algunos de ellos, de ellas, tengan la oportunidad de seguir destrozando de otra manera sus plantillas mientras siguen hablando, parecería que muy hipócritamente,  de mucho código ético, mucho manual de buenas prácticas, discreción, prudencia, humildad, empatía, humildad o austeridad.

O incluso en algún caso aparezcan en la prensa denunciadas por su plantilla por “tratos vejatorios” hacia el personal. Y en vez de, en esos casos sí, la Dirección de Recursos Humanos y Gestión del Talento “abrirles” la puerta del Parador para que busquen otros lugares no sufragados con dinero público además del de los clientes, puedan, si les dejan, seguir ejerciendo “sus métodos”; o sea, que en vez de echarles, les asignen incluso la dirección de Paradores más icónicos y/o fáciles de hacer rentables.

Por tanto no se debe generalizar, no se debe señalar a la mayoría de directores y directoras de Paradores que, en mi opinión, muy al contrario, se ven muy perjudicados cuando, generalizando, se les incluye en el mismo grupo. No, Paradores también ha llegado a ser lo que es por haber tenido al frente en no pocas ocasiones a personas que no olvidaremos jamás por actitudes muy distintas a las ya citadas.

  Me parece fundamental también a la hora de escribir este artículo tener en cuenta que PARADORES desde hace muchos años se distingue, entre otros aspectos, del resto de cadenas hoteleras por tener una gran número de clientes fidelizados que, como no hace mucho me dijo un integrante con amplio conocimiento del programa de fidelización, y de la historia de Paradores: “los clientes son para nosotros amigos, no puedes imaginarte, llevan años, algunos casi toda su vida, yendo a los Paradores, conocen a los trabajadores y directores por sus nombres, y los trabajadores a ellos. Son como una familia…”.


Desde luego que puedo imaginármelo, esa historia es gran parte de la historia de mi vida y buena parte de lo más bello de ella: “la gran familia”; son muchos, pero nos conocemos y nos apreciamos mucho entre todos.

En mi caso, y pido disculpas por personalizar, se ha dado además una dualidad bastante desagradable, e incómoda para mí: es la que mi extendida trayectoria laboral, me ha hecho coincidir en el ámbito laboral con dos expresidentas y una exdirectora de recursos humanos y gestión del talento de Paradores con las que había compartido otras “moquetas” en las que dejaron ya muy claro su “modus operandi”. Y que, por tanto, pasado el tiempo, cuando llegaban a Paradores -siempre tan unido por “lo alto” a la Comunidad de Madrid-, ya prejuiciaba (pero no me equivocaba) los estragos que iban a causar, o los convenios que no iban a firmar.  Para ser justos, visto lo visto, no me he quedado muy descontento con el de una de las expresidentas que desde luego no ha sido la señora Alarcó Canosa, que ha sido en mi opinión la peor presidencia de la historia de Paradores y la más deshumanizada.

Ha venido siendo habitual en la etapa de la señora Alarcó y sus distintas directoras de recursos humanos, y ahora gestión del talento, echar a la calle radicalmente a trabajadores y trabajadoras, a veces con más de cuarenta años de espléndidos servicios a la Red de Paradores, por algún motivo (excepción hecha de los que la Justicia haya considerado de otra manera), o inexistente, o nimio, o ridículo. Que se sabía, y se sabe, que eran, que son ya así, cuando después en una mayoría de casos, en una enormidad, son ganados en los Tribunales por las trabajadoras y los trabajadores, y declarados los despidos improcedentes; e indemnizados en lugar de readmitidos.

Porque muy probablemente esta sea la parte de la “estrategia guillotina” que yo opino: echarlos como sea; si se amilanan los trabajadores pues ideal, así “ejemplarizamos” (o sea amedrentamos al resto), y si alguno demanda y se demuestra en los Tribunales que el despido ha sido improcedente, como sucede en la mayoría de los casos que demandan, pagamos las indemnizaciones económicas por muy cuantiosas que puedan llegar a ser, porque el dinero no es nuestro. Porque el dinero es público (porque Paradores es de todos y todas como dice acertadamente el actual presidente; por eso a la expresidenta Alarcó la mantuvieron en el sillón con cinco inyecciones de capital público), pero nosotros nos hemos quitado de encima al trabajador o a la trabajadora y no nos ha supuesto coste alguno (coste económico naturalmente, porque no tienen en cuenta otros de los que la Marca se ha resentido tremendamente).

Y justo por eso, porque Paradores es público, las indemnizaciones se pagan con “pólvora del rey”, o sea con dinero de los Presupuestos Generales del Estado, que salen de los lomos de los españoles que pagamos suculentos impuestos. Y de los lomos de los clientes, fidelizados o no, que lo pagamos por dos vías: por el de nuestros impuestos, y en nuestras facturas cuando nos alojamos en Paradores.

 Y ya el exacerbe de la herida: de los lomos de los trabajadores y trabajadoras de Paradores, que con sus sueldos, que en gran parte de los casos no llegan a 1.000 euros, y los impuestos que les retienen también por ello, “co-pagan” por tanto la tragedia de sus compañeros y compañeras “guillotinados”.

A casi cualquiera que tengamos la posibilidad de trabajar o haberlo hecho, y desde luego a mí, que lo he realizado en la función pública muchísimos años, no es difícil suponer que en una empresa pública de 4.000 personas cuando supuestamente alguna de ellas realiza algo que no ha sido correcto y que deba ser punible, deben disponer y disponen de apercibimientos, de expedientes disciplinarios, de algunos días de suspensión de empleo y sueldo, etc., de diferentes medidas que no podrían pasar por la pena más grave y finalizante que es echarles a la calle con cajas destempladas vía exprés, sin más.

Me permito ilustrar, de momento, esto con la noticia del caso de 2018 de una trabajadora del Parador de Gijón (en el que por cierto y de la misma manera han tenido que indemnizar recientemente al menos a otros dos trabajadores, incluso jefes de departamento, y aquí no pasa nada!): “Unagijonesa despedida por olvidar ticar un gin tonic logra ser indemnizada en elSupremo. El alto tribunal ve "desproporcionada" la decisión de ladirección del hotel (Parador), en el que la camarera llevaba trabajandodiecisiete años sin tacha” .

Pero buscarle “las cosquillas” a un trabajador o trabajadora por algo “diseñado” retorcido, “trampantojado” en mi opinión resulta maquiavélico, y muy alejado, intuyo, de lo que el Presidente actual de Paradores, Óscar López, intenta transmitirles a los directores y directoras de la Red pública, cuando les sorprende en su Convención Anual nada menos que con la presencia del ex seleccionador nacional Vicente del Bosque, para hablarles de algo que conoce muy bien y ha llevado la marca España muy lejos: valores como la importancia de trabajar en equipo y de las características que deben tener estos: “Lealtad, inspiración, generosidad y emoción”. O sea, y pido disculpas por la ironía, justo de lo que estamos hablando!!

Vuelvo a remarcar la agudeza del presidente actual, y soy todo lo contrario a un cliente “pelotillero”, y durante mi larguísima trayectoria de cliente en Paradores he pagado todo lo que he contratado, y lo seguiré haciendo. En fin, los “clientes complacientes”, con todo mi respeto hacia su libertad, no suelen escribir artículos como el que me tomo la ocupación de escribir hoy, y ustedes la generosidad de leer, y del que pido disculpas por la extensión, pero puedo garantizarles que se queda corto, y que si se toman la molestia de leerlo podrán empatizar más con quienes les atienden en los establecimientos.

Paso directamente a la gota personal que ha colmado un vaso ya antiguo, y que no hace más insignificantes ni menos importantes las gotas anteriores, simplemente ha colmado el vaso por lo indigno de su “estrategia”, y el tamaño de la gota:

BARTOLOMÉ RODRIGO LUCENA es Jefe de Cocina del Parador de Málaga Gibralfaro desde el año 1998, pero antes lo había sido de otros Paradores, y antes, mucho antes, había iniciado su trayectoria de Cocinero en PARADORES en el Parador de Jaén el día Año Nuevo de 1978, y antes ya había trabajado en dos hoteles de Bailén… Porque Bailén es nada menos que su cuna de nacimiento. Y este “nada menos” es imprescindible añadirlo siempre que se hable de la Historia de PARADORES y de quienes le han hecho grande. Creo que no me confundo si afirmo que es casi imposible alojarse en algún Parador de la Red pública española, donde uno no tenga la suerte de ser atendido por uno o más trabajadores y trabajadoras, algunos directores incluidos, de Bailén. Pues aunque fue en Gredos donde nació Paradores, es sin duda en Bailén, y lugares como Oropesa, donde tiene su cuna, aunque otro de sus grandes méritos es la pluralidad de trabajadores y trabajadoras de casi todas partes del país haciendo familia y nido en casi todas las partes España.
 Ser de Bailén en PARADORES, ya supone, (salvo las lógicas excepciones que confirmen la regla) amar y conocer la Red profundamente, y luego ya cada cual añadirá su forma de practicar la profesión.

Bartolomé Rodrigo la ha practicado durante cuarenta (40) años en la Red en la excelencia; es un grande dentro de los grandes Jefes de Cocina de Paradores; es un Maestro, un formador. Junto a algunos compañeros y nombres tan queridos para muchos otros clientes y para mí como Emilio Gómez Calcerrada, Juan Carlos Sánchez Gálvez, Benito Ortiz y otros muchos que también podría citar pero no deseo hacer mucho más largo esto, y como miembro fundador del equipo de I+D de PARADORES y Responsable de equipos de Cocina ha llevado y presentado en Colombia, Buenos Aires, Florencia, Tokio, Hannover, etc. lo mejor de la gastronomía española, colocando la Marca PARADORES en lo más alto, y con ella la Marca España.

Por supuesto que también dentro de la geografía española han sido innumerables los eventos institucionales en los que ha participado, como Jefe de Equipo de Cocina, Coordinador, etc. en Madrid Fusión, FITUR, etc., Y muy habitualmente dentro de la Red ha sido llamado para dirigir, coordinar o participar en los proyectos  de actualización de Cocinas de muy numerosos establecimientos de la Red; para la creación de Cartas de otros, y un muy largo etcétera de actividades,

Son también numerosos sus premios y distinciones en el ámbito del ejercicio de su profesión. Y si hay algo que le caracterice dentro de ella por encima de otros valores es su capacidad de formar equipos en el ben ambiente y, reitero, en la excelencia. No por otra cosa el Parador de Málaga Gibralfaro, último en el que ha sido Jefe de Cocina, obtuvo precisamente el “Premio al Mejor Equipo de Cocina”.

Pero con todo esto, y por aquello que escribía al principio que me decía un miembro de los Servicios Centrales de Paradores: “los clientes son para nosotros amigos, no puedes imaginarte, llevan años, algunos casi toda su vida, yendo a los Paradores, conocen a los trabajadores por sus nombres, y los trabajadores a ellos. Son como una familia…”, y porque yo soy uno de estos clientes, conozco, atestiguo, que lo más destacado de Bartolomé Rodrigo Lucena es su bonhomía en general, su compañerismo, su solidaridad con sus equipos, su respeto con sus superiores, y su exquisita educación y discreción con los clientes de PARADORES.

Pues bien, con esta trayectoria, compuesta además con estas formas y maneras descritas, el pasado día 27 de abril de 2018 mediante una carta de despido de la Dirección de Recursos Humanos y Gestión del Talento (¡Qué talento!) de Paradores fue echado de la Cocina del Parador de Málaga Gibralfaro a la calle con cajas destempladas, alegando unas cuestiones tan nimias, ridículas, inverosímiles e inciertas como escribía al principio de este artículo. Es decir, en mi opinión había comenzado para Bartolomé Rodrigo Lucena lo que yo llamo, opino “el sistema guillotina”.

Tan nimios, ridículos e inverosímiles eran los supuestos motivos para echar a la calle a semejante Jefe de Cocina, sin mediar expediente disciplinario, alguno, que rápidamente comenzó a extenderse por toda la Red de Paradores y por otras que también hacen daño cuando se lo proponen, que “tenía que haber algo más”, “que no se podía echar a una persona a la calle por lo que decían” (recordemos en este momento a la trabajadora del Parador de Gijón que la echaron “por olvidarse ticar una tónica una noche de Nochevieja en el Parador de Gijón”).

Y ese “algo más”, además lógicamente de la ruptura que suponía en su vida el despido después de 40 años, ha sido lo que más ha venido machacando a un trabajador que proviene de unos padres tan humildes como defensores del HONOR, de la dignidad, que son bandera en Bartolomé Rodrigo.

Deseo explicar a lo que yo llamo, lo que yo opino, que es el “sistema guillotina” en Paradores. Para ello debemos partir de la circunstancia de que los directores y las directoras de los establecimientos no poseen entre sus competencias la de despedir a los trabajadores, sino la de comunicar a la Dirección de Recursos Humanos y Gestión del Talento, lo que ellos, ellas, consideran que debe ser punible, y es, en definitiva la Directora de Recursos Humanos y Gestión del Talento como última responsable quien, como en este caso, los acaba poniendo en la calle de un día para otro. Tengo que volver a decir que la “práctica cómplice” director-recursos humanos no es practicada, ni mucho menos, por la mayoría de directores o directoras de Paradores.

Pero como queda dicho es lo que le ha sucedido a Bartolomé Rodrigo.

Existen profesionales como él que dentro de su educación, y siempre con sus buenas formas, no cesan en recordar a sus directores y directoras que a los clientes no se les debe engañar en la calidad de los que pagan sobradamente; que tienen tan arraigada en su alma a la Marca Paradores y el servicio al objetivo de su profesión, que es el cliente, que no conciben, por ejemplo, cómo siendo Jefe de Cocina de un Parador de Málaga, donde entre otras cosas tienen las mejores o de las mejores uvas pasas del mundo, tengan que engañar a la clientela diciéndoles que están tomando “productos de cercanía”, cuando están comiendo, insisto que por ejemplo, peor hay más, pasas asiáticas compradas a miles que les mandan desde fuera de Málaga (probablemente más caras). Esta es una de las aberraciones interesadas que en la etapa de la señora Alarcó Canosa instauró su Directora de Gastronomía y equipo, junto a unos esperpénticos menús (después de arrasar con las espléndidas cartas de Paradores y muchos de sus restaurantes), que llamaron “Especia”, “Marmitia” y “Tamizia” (no os confundan por favor con las primas de Obelix), y para los que humillando al conjunto del Equipo de Cocina de PARADORES en los establecimientos, trajeron, introdujo la Directora de Gastronomía, a un “cocinero externalizado” que casi cobraba más que todos los de Paradores juntos, y que para volverlo a “externalizar” en esta etapa (o sea para mandarle a sus fogones) PARADORES, o sea la ciudadanía, le ha tenido que pagar mucho dinero.

Sin embargo, la nefasta Directora de Gastronomía, incomprensiblemente para mí y otros muchos, sigue en el Equipo de Dirección de la Gastronomía actual de Paradores. Eso sí, ahora en lugar de Directora de Gastronomía total, solo, o nada menos que de Directora regional de todos los Paradores del Centro del país ¡Que son muchísimos!


Existen también directores y directoras mediocres que con tal de conservar el parador marítimo privilegiado pasan de la pasa de Málaga y viven al Jefe de Cocina como una “mosca cojonera” cuando les reitera que si no podrían hacer algo para poner la pasa de Málaga en lugar de la china, por ejemplo. Y entonces “encuentran” así como el que no quiere la cosa, cualquier motivo para, opino que en complicidad con la Dirección de Recursos Humanos y Gestión del Talento, ya que ellos no pueden hacerlo por sí mismos, e incluso no tendrían los arrestos suficientes, “quitárselos de encima”, aunque tengan la trayectoria y los resultados de Bartolomé Rodrigo, y aporten al Parador el prestigio que aportan. El Parador sinceramente nos lo que parece importarles.

Y esto que yo opino, llamo, “sistema guillotina”, se ha convertido durante casi un año en un calvario para uno de los más grandes Jefes de Cocina de la Historia de Paradores, que más que su sueldo (que también) lo que le destrozaba la vida era esa duda esparcida sobre su dignidad sobre su HONOR, y ese “algo más tiene que suceder” ante lo incomprensible de la situación.

Por ello, ayudado por la Organización Sindical Comisiones Obreras en Paradores, pero muy especialmente dentro de ella por un miembro de la misma que conoce y quiere a Bartolomé, y también conoce ampliamente el Parador de Málaga Gibralfaro y su gestión, Bartolomé Rodrigo se ha visto en la tristeza que supone para un trabajador de Bailén, y de esa trayectoria, de demandar a PARADORES.

Y, efectivamente, estos juicios son públicos (y además quedan grabados) un espléndido letrado pudo demostrar que sí, que “había algo más”, pero que no le correspondía a Bartolomé Rodrigo, Jefe de Cocina del Parador, sino a la nefasta gestión de la dirección del mismo (debe tenerse en cuenta que son varios los trabajadores y trabajadoras del Parador que han efectuado demandas, y las han ganado…), que no deseo expresar aquí en qué graves aspectos consisten, pues para ello, supongo, ya está el Presidente de Paradores, y sus colaboradores que deban hacerlo, entre ellos y principalmente la Directora de Recursos Humanos y Gestión del Talento, que también es Jefa de este Director.

Cuando se vio lo que se vio y dónde estaba “el algo más” supongo, PARADORES ofreció a Bartolomé Rodrigo una conciliación y una indemnización económica, pero no su puesto de trabajo.

Y la coherencia, la excelencia, y la genética volvieron a relucir, Bartolomé Rodrigo expuso a la Justica que no quería dinero, quería la restauración de su HONOR.

Y así se llegó a una celebración de juicio, que como nunca he creído que la vida sea casual sino causal, produjo una sentencia el pasado día 11 de febrero, justo el mismo día en que fallecía en Bailén el padre de Bartolomé Rodrigo tras una larga enfermedad que Bartolomé había atendido al tiempo que sufría la ignominia de la difamación; la Sentencia declaraba DESPIDO IMPROCEDENTE el del Jefe de Cocina del Parador de Málaga Gibralfaro, y obligaba a elegir a la Institución hostelera pública o a su readmisión, o a su indemnización, y en cualquier caso a restaurar económicamente los sueldos que le habían quitado improcedentemente.

Pero sobre todo lo que ha producido la sentencia ES LA PROCLAMACIÓN DEL HONOR Y LA DIGNIDAD DE BARTOLOMÉ RODRIGO LUCENA, que es el motivo que me ha impulsado a escribir este artículo.


Y ya que lo he hecho deseo aprovecharlo para algo más antes de ponerle punto final; deseo hacer cuatro preguntas (podrían ser más pero deseo dejarlo en cuatro):

¿Cómo es posible que en una empresa de 4.000 trabajadores y trabajadoras sucedan estas cosas, estas “estrategias”, y ningún trabajador o trabajadora en activo diga nada públicamente? Cada uno obtendrá de sí mismo la respuesta que sea.

La que yo obtengo de mi opinión es que se debe al miedo y a la represión que emanan precisamente este tipo de “estrategias” de recursos humanos en PARADORES.

Otra pregunta es ¿cómo puede seguir en el equipo de gastronomía de PARADORES, precisamente la persona que tanto ayudó a la ex presidenta Alarcó Canosa a destrozar la gastronomía, y la “cercanía” de los productos en la Red pública, que introdujo a un “Chef externalizado”, y que juntos declaraban en la prensa que los Cocineros de Paradores estaban antiguos y desmotivados?

Nefasta actitud que el presidente actual, desde mi punto de vista muy acertadamente, desea resolver introduciendo como uno de sus objetivos fundamentales y prioritarios “…promover la gastronomía regional y promocionar los destinos culturales españoles, y desarrollar un producto turístico de calidad, que sea imagen de la hostelería española y referente de la España Global en el ámbito internacional.” (justo algo en lo que tanto, y de forma tan decisiva ha intervenido Bartolomé Rodrigo, objeto de este artículo).

La Región gastronómica Centro, como usted ya conoce presidente, tiene muchos Paradores, y no los vamos a evitar todos por ella, pero es que además, será difícil que esta señora tan instalada no “meta el tenedor” de la opinión en otras decisiones gastronómicas de su Equipo gastronómico, supongo.

La tercera pregunta es ¿Cómo puede servirle en su equipo al actual Presidente de Paradores (que reitero considero conciliador, humanista y progresista) una Directora de Recursos Humanos y Gestión del Talento que ya era la misma que venía ejecutando en la etapa de la anterior neo liberal presidenta Alarcó Canosa estas cosas de la misma manera, tan alejada a los valores transmitidos por D. Vicente del Bosque en la última Convención, como la importancia de trabajar en equipo y de las características que deben tener estos: “Lealtad, inspiración, generosidad y emoción”, e incluso tan distintas a las “filminas” que ella misma expone en sus intervenciones?

En este caso la respuesta que yo encuentro, no sé si acertada, pero mía, podría estar en las propias palabras del presidente de Paradores: “…“…Óscar López ha agradecido la labor de la plantilla que ha logrado en estos meses desde que él llegó al cargo ‘hacer más con menos. Paradores es lo que es por las personas que trabajan día a día y por los clientes tan fieles que nos visitan. Durante el año 2019 vamos a desarrollar el convenio colectivo para mejorar el clima laboral y reconocer la tarea de los 4.000 empleados que trabajan en Paradores’.

Ya presidente, desarrollar el Convenio no será fácil, y menos con algún cargo, o más bien “carga” que le colocaron al principio, y que, acertadamente, ya no está. Pero es que ahora tiene usted ya otro equipo distinto, y para desarrollar el Convenio no necesita usted a la misma Directora (muy bien remunerada además). Simplemente con el dinero público que les hacen pagar en la enormidad de despidos improcedentes, en mi opinión por el “sistema” expuesto, Paradores podría fichar al propio Vicente del Bosque, o como seguramente ya querrá disfrutar de su merecido descanso, podría contratar al director o directora de recursos humanos de Microsoft, o al de la Nasa, por ejemplo, o a cualquiera excelente, en lugar de mantener a una profesional de estas maneras tan “exprés”, tan “manu militari” en mi opinión, que porque la empresa es pública, pero si no, podría corresponderle la tarea de cerrarla como le ha sucedido en distintos casos anteriores.

Y una última pregunta: ¿Cómo puede seguir año tras año un director de esas características al frente de un Parador, “de una Hostería histórica”, icono de PARADORES, después de los “algo más” que han salido a relucir en los distintos casos en el tiempo, en que trabajadores y trabajadoras han sido echados a la calle, y su despido ha sido considerado improcedente?

Además de facilitar con su permanencia que se extienda una indeseable generalización que no corresponde con la mayoría de sus compañeros de estamento, se extiende una mala fama de PARADORES que no es muy indeseable a clientes fidelizados de Paradores, desde luego a mí sí, que, una vez conocidos estos “sistemas”, evitamos muy mucho, yo por supuesto, volver mientras estén estos gestores a los Paradores en los que deshacen más que hacen, e incluso en no volver a recomendar a amigos y familiares que vayan.

Y tampoco sirve enviarles a “las colonias”; una actitud también muy utilizada (la Dirección de Recursos Humanos y Gestión del Talento, insisto, también gestiona a los directores y las directoras) en PARADORES. Quizá en estos casos sea más procedente lo que improcedentemente hacen de forma “exprés” con trabajadores como Bartolomé Rodrigo. España, y el mundo, están llenos de cadenas hoteleras que no son Paradores, con establecimientos marítimos donde se puede buscar trabajo.

En fin presidente, como ciudadano español incluido en ese “…Paradores es de todos y de todas…”, Y como niño que llegó hace casi cincuenta años a la puerta del Parador de Ávila “Raimundo de Borgoña” y ya no ha salido de ellos (y tengo 65 años), querría pedirle humildemente que cambiara usted al responsable del Parador de Málaga Gibralfaro, y a la Directora de Recursos Humanos y Gestión del Talento, que, ante lo que está más que visto, y en mi opinión, actúan con tan poco.

Porque si no presidente le va a ser muy difícil cumplir con esos sanos, esperanzadores, y para mí ilusionantes, objetivos que nos ha transmitido, y no va a poder conseguir mejorar el clima laboral en los Paradores.

Para terminar deseaba contrale Presidente, que el 16 de noviembre de 2012, nueves meses después de que Doña Ángeles Alarcó Canosa, ex mujer de Rodrigo Rato hubiera ocupado el sillón presidencial de PARADORES, y ya le hubiésemos visto “el plumero liberal privatizador y de sufrimiento de trabajadores y trabajadoras”, entre otras cosas, (que yo ya conocía y “denunciaba” como explique al principio), el periodista de “El País” Fernando Gallardo, tan conocedor como afecto a PARADORES, en su Blog “EL FORO DE LA RUINA HABITADA”, y concretamente en un artículo dedicado a un cliente fidelizado (muy querido en Paradores, y por mí también), tristemente fallecido: D. Carlos Matz), de título “Las mil y una noche de Paradores”, escribía y pedía en algún momento del artículo: “…Basta con que los profesionales de la política abran paso a los profesionales del turismo. Quitad, por favor, vuestras sucias manos de nuestros Paradores de Turismo.”

Y en otro momento del mismo artículo señalaba: “…Qué cadena hotelera no mataría por una tarjeta de fidelización con 400.000 titulares como la que acreditan los Amigos de Paradores, algunos de los cuales se han convertido en agitadores sociales muy queridos y admirados, como Enrique Vales Villa…”

Ahora, Presidente, parece ser que somos casi un millón los fidelizados. Y desde luego, aunque alguien nacido d quienes nací yo, ante unas conductas como las descritas me gustaría mucho haber sido un “agitador social”, considero que eso se le pude atribuí a Che Guevara, por ejemplo, del que, desafortunada y humildemente, quedo tan lejos, y “vivo tan cerca”

Lo que sí soy en un cliente entristecido porque ni Fernando Gallardo con su prestigio consiguiera que “quitaran sus sucias manos de Paradores” (es más las alargaron más que nunca, duraron siete años), ni yo lograse “agitar” lo suficiente como para que usted no se haya encontrado el Tejado boca abajo, y lo que se ha encontrado. Y que si se han ido ha sido por una moción de censura; que si no todavía podía haber sido peor.

Por eso me atrevo a escribir este artículo, porque no quiero darles facilidades para que vuelvan “rearmados”, y porque, desgraciadamente, tengo pesadillas conque en unos meses consigan “andalucidarnos”, y con ello se escape la esperanza y la ilusión que el día 25 de julio en Paradores me nació con su llegada, con la de una excelente Directora de Comunicación, que ya seguía yo antes y a la que hay que proveerla de cuantas más cosas buenas mejor para que pueda cambiar en lo necesario la imagen de esta querida Casa, con una ministra a la que se le nota el cariño y el interés por PARADORES, y con algunas personas que saben lo que tienen entre manos.… Y volvamos, extremadamente, a algo como lo que conseguimos levantar de las poltronas.

Y para un niño nacido en el año 1953 que se enamoró de PARADORES y su gran familia durante unas colonias del franquismo en la puerta de un Parador, podrían pasarle pocas cosas peores antes de llegar al momento de reunirse con nuestro añorado Carlos Matz, tener que ver que, ya en el redoble, dejaran PARADORES en las raspas. 

No ayudemos a ello Presidente.

(Deseo dedicar este artículo a Bernardo Rodrigo, padre de Bartolomé Rodrigo que, afortunadamente, nunca se enteró que el HONOR de su hijo tuvo que pasar por tela de juicio; que nos cuide siempre).
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