LA GRAN FAMILIA

LA GRAN FAMILIA

domingo, 19 de mayo de 2013

CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA DE PARADORES



Doña Ángeles Alarcó Canosa, Presidenta de Paradores

Doña Ángeles Alarcó Canosa
Presidenta
Paradores de Turismo de España
Calle José Abascal 2-4,
28006 Madrid


Madrid, 19 de mayo de 2013

Estimada Presidenta:

Deseo antes de proseguir. agradecerle profundamente que vaya a realizar lo que el pasado día 8 de abril le pedía desde mi blog dedicado exclusivamente a PARADORES, al finalizar el artículo “Enxebre Paradores; “Enxebre”:
“…Mientras comía pensaba, con emoción, en mi desaparecido y lucense padre, que era de muy cerca de Viveiro. Le habría gustado mucho este “Enxebre”, seguro.
Y también recordé que unos amigos de allí, supongo que bien informados, me dijeron que la presidenta de Paradores, Ángeles Alarcó Canosa, a quien conocen allí por “Gela”, es nieta de Ramón Canosa, que fuera ministro del Tribunal de Cuentas, y recuperara en el año 1963 el semanario Heraldo de Viveiro, y que continúa vinculada a Viveiro en períodos vacacionales. Pensé que estaría muy bien que ella también fuese un poquito “enxebre”, y que dentro de sus labores se trasladase lo antes posible a Galicia y se hiciera unas fotiños con los alimentos que tan bien conoce. No hace falta que se vista de gallega como antes las camareras de Paradores, ni que lleve gaiteiros como D. Manuel. Solo que fuera un ratiño y que los presentara. Una mujer de su proyección siempre da mucha a lo que hace. Que, si no, ¡todavía llega antes Belén Esteban y acaba con el pulpo!
¡Con lo bien que nos hubiese venido a los clientes conocer esto antes de la Semana Santa, y también a Paradores para sacarse unas perrillas de esas que dicen que tanto necesitamos!
(Dedicado a todas las trabajadoras y trabajadores que, a pesar de todo, apuestan con ilusión “enxebre”) ”
Como decía en el artículo, me hubiese gustado que hubiera ido antes de la semana Santa, de los puentes de mayo, etc., pero me hago cargo de que tanto usted como la señora Borrego, Secretaria de Estado de Turismo, y el Presidente de la Xunta, señor Núñez Feijóo estarán muy ocupados, y para poder reunirse no será fácil. También es cierto que para nosotros, los clientes de Paradores, y pienso que para los trabajadores y trabajadoras de la Casa también, con que hubiese ido usted, nuestra Presidenta, ya era más que suficiente.
Seguro que esas mismas ocupaciones le habrán impedido a usted saber de mi blog “Raimundo; un amigo de Paradores”, que hice cuando la dirección de la Casa acabó con “Paradores Activo”, y que no sabrá por qué me tomo tanto trabajo en intentar que Paradores siga siendo la respetable, histórica e inigualable institución pública que es desde 1928, y que sus trabajadoras y trabajadores, ese “mayor valor activo” del que tantas veces hemos oído hablar, y nos hemos beneficiado los clientes españoles y de todo el mundo durante ochenta y cinco años, ¡se dice pronto!, no sean mal tratados, y sí respetados también.
Pues bien, Presidenta, existe un artículo en mi blog, “Mi primera Vez”, que relata cómo en los años sesenta, durante unas colonias del franquismo, de aquellas para niños y niñas desfavorecidos por el nivel económico de sus familias, en Ávila, pasara por la puerta del “Raimundo de Borgoña”, y naciese una relación de amor, mutuo diría yo con toda humildad, cuyo primer contacto fuera en ese mismo Parador reuniendo varios de mis míseros sueldos mensuales de entonces (comencé a trabajar a los 14 años) para alojarme una noche, y que ya luego tuviera que esperar a que, como a mí me gusta decir, Paradores fuera tomado por el pueblo (en el buen sentido, aunque haría falta que los tomase mucho más), y ya no dejara nunca, dentro de mis modestas posibilidades, de habitar las que yo llamo “mis Casas”; no porque sean de mi propiedad claro, sino porque son patrimonio público del pueblo de España.
Parador Nacional de Turismo "Raimundo de Borgoña"
Soy consciente de que a una mujer de su cuna, su trayectoria y posibilidades, no puede serle fácil la empatía, ponerse en los zapatos de trabajo de toda esa “gran familia” (ahora tan reducida) de Paradores. Esto lo aprendí a mis 35 años, cuando perdí a mi primera pareja por la muerte, tan joven. Desde entonces entendí que hay cosas que solo se entienden cuando se pasan, y eso aún en el caso de que haya voluntad de entenderlas.
Comprendo por tanto que una mujer de su categoría y posibilidades económicas, por mucho que lo intentara, no sabría lo que sucede en una familia, en miles de familias de “la gran familia de Paradores” que no llegan a cobrar 1.000 euros al mes, a pesar de todas las horas que trabajan, la flexibilidad y disposición que tienen en estas, y de cómo tratan de seguir impartiendo ese agrado para el cliente, esa profesionalidad que, créame por favor por aquello de que soy un cliente, un amigo que se ha hecho la Red, son las verdaderas artífices de la CALIDAD, AMABILIDAD, y LEYENDA de esta institución española sin parangón en el mundo (hubo algo parecido en Portugal, pero se lo cargaron al privatizarlo).
Detalle del Restaurante de uno de los Paradores gallegos que ahora sirven "ENXEBRE"
 Estoy seguro de que usted, dentro de su tiempo disponible, habrá leído cosas sobre la Historia de esta Red Nacional de Paradores, pero si lo desea, dicho sea sin petulancia alguna por mi parte, podemos tomarnos un algo algún día, y le sigo contando. La historia de esta Red (independientemente de los malos gestores que haya podido tener en algunos de sus ochenta y cinco años) es emocionante, y de grandísimo valor para España y su puesta en el mundo, y para su cultura, y su conocimiento más allá de nuestras fronteras.
Esta Red, como sabe Presidenta, no la crearon los socialistas, ni mal ni bien, simplemente no la crearon. Muy al contrario fue creada en tiempos de Alfonso XIII, pero cuando tuvo su verdadero auge, su expansión, cuando alcanzó el objetivo de hacer a España más grande en el mundo, fue cuando, precisamente un gallego, un listísimo para el turismo ministro de Franco, se lo tomó como cosa propia y pública, pues nunca quiso que fuera privada ni que la gestión privada interviniera en ella, eso era otra cosa. Por tanto, y no digo que lo esté siendo, no habría que atacarla ahora por inoportunos e indeseables motivos politizados.
Ha querido la Historia que D. Manuel Fraga Iribarne, que descanse en paz, sea además el adalid de esa derecha política en la que usted desarrolla su vida profesional y, supongo, que familiar, y por la que ha llegado a la Presidencia de Paradores. Es decir, supongo que le estoy escribiendo de cosas que usted respeta y ama.
Seguramente ya conocía, Presidenta, estos Paradores gallegos que va a visitar, pero ahora, más allá del lujo, el arte y la impresión que siempre causa el mundialmente famoso Hostal dos Reis Católicos,Parador de Santiago de Compostela, muy necesitado también de su atención, pero donde “ENXEBRE” nació y lleva funcionando mucho tiempo, va a pisar unos pacitos más pequeños, más humildes, que no menos importantes. ¡Nada menos que va a  poder estar en la Torre de los Andrade,Parador de Vilalba, precisamente la tierra del líder, del ideólogo de su opción político-profesional D. Manuel Fraga. O el imponente Monasterio benedictino del siglo XVII que alberga el Parador de Monforte de Lemos (¡tan cerca de la aldea natal de mi padre!), donde, viéndolo, transitándolo, aún se me hace más incomprensible e insoportable que hayan cerrado ustedes los Restaurantes comedores de estos queridos Paradores gallegos, y los de otras regiones, y expulsado del trabajo a gran parte de los trabajadores y trabajadoras que atendían estos y sus cocinas.
Detalle del Claustro del Parador Monforte de Lemos (Lugo)
En ellos, en Baiona, en Pontevedra, en Tui, en Verín, podrá ver, saludar si es que fuera su gusto, a grandes cocineros que fueron formados para poder atender las cocinas más importantes del mundo, y desde luego las de España: las de Paradores, resignados por amor a la Casa y por necesidad de seguir manteniendo a sus familias, a la práctica de unas nuevas “fórmulas” que, si bien reúnen la calidad que los clientes esperamos de la Marca, está mucho más cerca de las tapas de toda la vida, que de los espléndidos platos para los que fueron formados. No pocos en esa inolvidable iniciativa que fue tan consolidada: las Escuelas de Hostelería de Paradores, verdaderas garantes de la calidad de quienes han encumbrado la Casa, transmitiendo de padres a hijos, la formación, el conocimiento y el afecto por PARADORES (todavía esperamos de su etapa que se lleve a cabo la que anunció para el tristemente cerrado Parador de Puerto Lumbreras, en Murcia).
Tendrá también la oportunidad de ver, Presidenta, y me cuesta escribirlo sin emocionarme, camareras que ya no cumplen los cincuenta años, más bien los sobrepasan, y que la mayoría de ellas los han pasado arrastrando históricamente pesados uniformes regionales por esos comedores que ahora tienen que soportar verlos convertidos en tabernas, sometidas ahora a un ritmo y a unas formas mucho más próximas a estas, a las tabernas, que a los comedores para los que fueron formadas y de donde salieron, gracias a ellas y ellos, inmejorablemente atendidos los mejores clientes de España y de gran parte del mundo.
"Comedor de Familia" (así se llamaba al del personal) en Navidad en el Parador de Oropesa (año 1954)
De algunos, algunas, conozco sus nombres, sus miradas, sus sonrisas, incluso sus lágrimas, pero, con toda sinceridad, Presidenta, no me atrevo a escribirlos, por no saber si eso les perjudicaría aún más, ya que me es muy frecuente observar a través de las redes sociales, y otras conductas, el miedo, la presión que en la red se siente hacia su Departamento de Personal, que ya sé que no ha sido nombrado por usted, pero sí conservado.
La mayor parte de ellas, de ellos, no llegan ni con mucho, ni con sus trienios tan siquiera a sobrepasar 1.000 euros de sueldo. Y sin embargo las verá (y no crea que es porque está usted, ni mucho menos; nosotros, los clientes, los vemos, los valoramos así siempre. Por eso salen las encuestas de calidad que le salen a su departamento correspondiente) implicadas, animosos, esperando que, por fin se les transmita adecuadamente a sus pueblos que los Paradores son suyos, son públicos, y que no solo pueden ir las presidentas, ni los clientes ricos. ¡Madre mía, si fuese así, cómo podría yo haberme hecho la red, haberles conocido, y haber sido tan feliz como soy cada vez que traspaso la puerta de una de esas noventa y tantas Casas!
Todo esto, Presidenta, no está sucediendo solo en los Paradores gallegos -le hablo de estos porque es donde tiene ahora la gentileza de ir-, está pasando en casi todos los demás, donde los clientes, a fuerza de amor a Paradores, de fidelidad a la Casa, venimos aportando nuestra colaboración padeciendo cómo un comedor de los que no han cerrado esté atendido por uno o dos, todo los más, trabajadores. Que en las cafeterías haya que esperar mucho porque es absolutamente imposible que la misma trabajadora, el mismo trabajador, esté atendiendo el comedor y el mostrador a la vez, que buena parte de las veces, haya una persona sola en las recepciones. Ver a las camareras de planta evidentemente estresadas por lo que deben hacer y el tiempo de que disponen para ello. En las cocinas no entramos, y los mantenimientos, aunque le aseguro que los percibimos, tampoco los vemos. ¡En fin, todo sea por “nuestra” Casa!
"Calidad, Amabilidad, Leyenda"
Por todo ello, quería pedirle, Presidenta, que ahora que va a estar unos días algo más cerca de ellas, transmitiera a estas familias que no deben preocuparse, sufrir, más de lo que ya lo están haciendo, que va usted a hablar con la señora Borrego, con el señor Soria, con el señor Montoro, con el señor Zaballa, incluso con la Señora Cervera, su Directora de Personal,  para que les tranquilicen, para que les transmitan igualmente que no les van someter a más ERES ni ERTES, que no les van a privatizar nada más, que no les van a arrebatar lo que muchos de sus padres, de sus abuelos, fraguaron con mucho sudor y sacrificio, para el progreso de España y el sustento de sus propias familias.
Pues ya es sabido, y padecido lo que pasa con la externalizaciones: se presentan algunos con sus manos limpias, o como las traigan, aprietan, explotan, se enriquecen, funcionan mal como el “call center" actual de Reservas, no cuidan y se marchan, dejando, después de muchos años y mucho sufrimiento, destrozado, no pocas veces inutilizable (como la red de Pousadas portuguesas) lo que antes eran interno y querido, como PARADORES.
"Los Cuestos" de Benavente, antes de su Parador
Que les tranquilice diciendo que no van a perder a sus clientes de toda la vida. Porque a su equipo directivo no les debe caber duda que los clientes de Paradores, como yo, o como otros y otras, si algún dia entrásemos en un Parador y viésemos esa externalización, esa “colaboración público-privada”, saldríamos para no volver. No soportaríamos ver a nuestras queridas familias de trabajadores, más castigados de lo que ya están. Y ¡Parador privatizado, o “colaborado” privadamente, parador tachado de la lista!
Quería pedirle, Presidenta, que les cuidara un poco, que les dijese que después de este dramático y confuso “plan de viabilidad”, ya no van a sufrir más y pueden seguir luchando dia a dia, en los comedores, con “Enxebre” o sin él, en las recepciones, en las cocinas, en las plantas en los talleres, en cualquiera de las dependencias de un Parador, por conservar unida esta Red de Paradores de Turismo de España que ahora usted regenta.
Y los clientes, y me temo que solo así, seguiremos invirtiendo, como al menos es mi caso, prácticamente la totalidad de mi presupuesto de ocio en ellos, debido a todos los recortes, en dinero y tiempo libre, e impuestos y demás, que este Gobierno actual nos impone.
Quien suscribe la carta, mientras degusta "ENXEBRE" en el Parador de Verín (Orense)
Y casi nada más, estimada Presidenta, solo decirle que me hago cargo de que la labor es ardua e importante, aunque también lo sería pasar a la Historia de esta magnífica Casa histórica en el mundo como la Presidenta que consiguió una red unida y pública en tiempos difíciles.
Y que también comprendería que no estuviese usted muy interesada en ello, o incluso que no se considerara con las habilidades y/o apoyos políticos (¡cuando se despolitizará la presidencia de Paradores!) suficientes como para poder conseguirlo. En ese caso le presupongo la nobleza, la altura de miras necesarias como para dejar que los técnicos de Paradores, algunas de esas personas que los dirigen “in situ”, o incluso que los atienden desde otros puestos que no son sus Direcciones, que los hay y excelentes, yo  he conocido varios, se hicieran cargo de una gestión pública que, en muchos casos, ya mamaron. Si hay algo que no me puede caber duda es de que usted no tendría problemas económicos como los de muchos miembros de esta gran familia, como para poder desempeñar otros puestos más acordes a lo que estuviese acostumbrada también por nacencia, y gusto.
Le agradezco profundamente su atención si es que me la presta, quedo a su disposición y créame que no es un puro formulismo, humildemente, como cliente algo conocedor de la Casa, como amante de Paradores y amigo de su "gran familia", le deseo suerte y envío el más cordial de los saludos.

Enrique Vales Villa









lunes, 8 de abril de 2013

ENXEBRE PARADORES; ”ENXEBRE”

(Reedición)


(Si nos adentramos en el “corpus lexicográfico da lingua galega” tratando de encontrar un significado a la palabra “enxebre”, enseguida nos damos cuenta de que, como dice una de sus entradas, este adverbio es casi intraducible, y que, cuando se hace, resultan de ello cosas muy encontradas, al mejor estilo gallego.

 Por mayoría de acepciones, y para lo que hoy nos afecta, “enxebre” podría querer manifestar puro, neto, limpio, exento de toda mezcla, castizo. Y creo que, además, le vendría muy bien esta acepción del Diccionario: 
"Dícese del hijo de Galicia que ama todas las cosas de su tierra, sus costumbres, sus tradiciones, sus paisajes, sus bailes, su música y sus usos").



Para escribir este artículo con verdad y rigor, como trato de hacer por norma, debo atender a los dos aspectos encontrados que me dicta mi sentimiento; uno es de pesar y de rechazo por lo mal gestionado, el otro sentimiento es de esperanza y gusto por lo bien realizado.

-Pesar por lo mal gestionado-

En mi reciente viaje a Galicia, he encontrado en mi camino por PARADORES, en algunos de sus restaurantes, los confusos estragos que el ERE impuesto por la Dirección de la Red hotelera pública ha causado, está causando, a trabajadores y clientes. Realizados además de una forma confusa, inadvertida, que no sabes de ellos hasta que no te los topas.
Así las cosas, he tenido que ver, después toda una vida de relación de amor y respeto con la Casa, como en algunos Paradores han arrasado con el restaurante, dejándolo convertido en un pequeño reducto para poder seguir sirviendo los desayunos.
Y en los espacios que antes ocupaban estos, separados por improvisadas mamparas o algo así, han instalado una especie de tabernas, podríamos llamarles, con una determinada estética entre parador y cañas y tapas, en las que tras haber desprovisto al Parador de personal de comedor y cocina después del azote del ERE, y haberlo dejado reducido a su mínima expresión, se somete a camareras (espléndidas, de toda la vida de Paradores, que fueron formadas durante décadas en la profesión y en la vida para servir mesas al más depurado estilo, al más alto nivel, con la templanza suficiente como para sonreír cuanto ha sonreído el personal de los comedores de Paradores mientras repartía lo más elaborado de la gastronomía nacional, incluso durante mucho tiempo, soportando una especie de pesados trajes pseudoregionales, a veces regionales puros, que nunca comprendí cómo les dejaban moverse, y en verano vivir), se les somete decía a transformarse en unas semanas (en casos, después de cuarenta años) en unas “ágiles taberneras”, que sin preocuparse mucho de las formas de la mesa, apunten en libretas las raciones y tapas que pidamos los clientes,  las sirvan, sin mantel por supuesto, forma parte de la estética, y no propicien sobremesas largas, pues lo deseable es que, al más puro estilo de un mesón, de una taberna, el cliente no eche raíces, y deje el sitio libre para el siguiente.
Naturalmente, los profesionales de Paradores acabarán encontrando un estilo propio que no sea ese “tour de force”, pero que tampoco sea una cena en plan, pero lo encontrarán ellas y ellos, que son realmente quienes en PARADORES tienen las ideas, la energía, y quienes han hecho la mítica marca; lo de la Dirección es otra cosa.
Otra cosa que va directamente contra la razón de ser de Paradores, contra lo que hizo que nacieran, y que enseñaran al mundo lo que se come y cómo se come en cada zona de este país tan espléndido en su gastronomía.
Y claro está para elaborar lo que se come, cuando es tan rico, variado y auténtico como la gastronomía de Paradores, se han venido necesitando obligadamente cocineros y cocineras, jefes de cocina, de la más alta cualificación, en no pocos casos formados en escuelas de hostelería propias de Paradores, por personas tan expertas, que en no pocos casos también ya habían mamado ese arte de sus progenitores, que ya acogían al mundo en los hospitalarios Albergues Nacionales de Carretera, por poner un ejemplo.
Es decir, resulta muy doloroso tener que ver, que soportar, cómo profesionales inmejorables, jóvenes, con gran parte de su carrera por delante, o se marchan de las cocinas de PARADORES, o se someten a preparaciones que si bien respetan la calidad de la Marca, vulneran bastante la importancia de lo que la misma ofrecía, y por tanto la complejidad de su elaboración, y la demostración de su magisterio.
Dicen los expertos del marketing y el “palabrerío” en Paradores que se trata de “adaptar la oferta a la demanda de los clientes”; pues bien deben de ser de otros clientes que no soy yo, porque a mí no me han preguntado para hacerlo ¿A ustedes sí?
Pero pasemos al gusto por lo bien realizado que es lo que ahora debe de interesarnos, y debe ser nuestra colaboración adaptada para que las señoras y los señores de la Dirección no nos amenacen con que van a echar aún más trabajadores y trabajadoras a la calle, o nos mientan de nuevo, diciendo que van a privatizar porque no es rentable. ¡Vamos pues a hacerlo rentable por nuestra parte!

-Sentimiento de esperanza y gusto por lo bien realizado, 



”ENXEBRE”

Hace tiempo, en una visita al Hostalde los Reyes Católicos, Parador de Santiago de Compostela, conocí su mesón “Enxebre” en los bajos del Hostal. Me pareció una idea espléndida, estaba a rebosar de público encantado por la calidad y variedad de las tapas y otros alimentos que se ofrecían, y por lo relajado de su ambiente.
Todo lo que comí me pareció riquísimo, y yo creo que comí y bebí más que en otro momento, sentado a la mesa del imponente restaurante del Hostal de las *****GL, y desde luego pagué menos, y me pude reír un poco más alto con mis compañeros comensales de entonces, que en “Enxebre”, se convertían en compañeros de tapas… De tapas con la calidad de PARADORES, y las manos expertas de sus profesionales, no confundamos, esto no es un “cañas y nada…”, o un remedo de franquicia de todo preparado y lo descongelo cuando lo pidan ¡Ni mucho menos! “Enxebre” es calidad Paradores, elaborada y servida por los magos de la calidad y la amabilidad…;la leyenda con “Enxebre” tenemos que hacerla juntos ahora clientes y trabajadores, si la Dirección de Paradores nos da tiempo.
Tiene desde mi punto de vista una virtud añadida este producto, que ya pude comprobar en Santiago, y que va directamente contra el prejuicio de elitista y caro que sigue conservando sobre PARADORES buena parte del pueblo, y de los pueblos donde se asientan (¿Caro 60 euros noche como en tantos esta Semana Santa, o menús a 22.11 euros como tantos de los que yo he comido? ¿Pero en qué cadena hotelera se encuentra algo no solo igual sino parecido? Pero los seres humanos somos así, le colocamos a algo el sambenito, y ya está), y es que con “Enxebre” supongo que da menos “miedo”, cuesta menos psicológicamente, y en casos, económicamente, entrar. Imagino que los pueblos donde están los Paradores podrán ahora adoptarlos como “tabernas de lujo” al mismo precio que las demás ¡Solo por el mantelillo, ya valdría la pena elegirlos!
Pues bien, después del disgusto ya expuesto en el inicio, he sido un afortunado pionero que al entrar a la cafetería-taberna-restaurante-buffet de los Paradores de Tui y Verín, se topó con una “pizarra” colgada en la pared, y unas breves cartas en las bonitas mesas taberneras, donde se exponían algunos de los más representativos y apetitosos platos gallegos, que se podían acompañar con vinos, cervezas, y para mi placer, con “Estrella de Galicia”.
(Me permito hacer aquí una salvedad para decir que estoy hasta el último pelo del agua con gas “Vivaris”; que no es que me parezca mala, pero ¿Dónde quedaron las cartas de aguas de Paradores? Y si no se pueden tener cartas de aguas por aquello del “ahorro” ¿Por qué no nos dejan a los clientes tomar las aguas de la zona? Ya comprendo que deber ser muy rentable comprar el agua gasificada a camiones cisterna, y repartirla por toda la red, pero también es muy insoportable estar en Tui ¡Y no poder beber agua con gas gallega, o tener que hacerlo en Verín, la propia cuna de mi favorita “Cabreiroá” en botellas minúsculas.)
Todo lo que comimos en Tui y en Verín fue espléndido, rico, bien realizado, y desde luego “enxebre”. Yo me lo hubiese pedido todo, y de eso se trata, y la relación calidad precio es inmejorable. No dejéis de ir a probarlo cuanto antes. Os va a encantar.
Creo, aunque dentro de esta confusión mediática es difícil afirmarlo, que también lo tienen en el precioso Parador deVilalba, y supongo que en otros, además claro está de en los bajos del Hostal de los Reyes Católicos desde donde se ha extendido, pues esto no es ningún invento bueno de la nueva Dirección.
Resulta admirable como sobrevive e improvisa el personal de Paradores, tanto en la cocina como en el comedor ¡perdón! en la taberna, en esos espacios que ellos, junto a los alimentos, convierten en espacios de lujo donde, afortunadamente, no se deja de respirar “Paradores”.
Me costó acostumbrarme a ellos, pero me acabaron gustando esa especie de mantelitos unipersonales azules marítimos con faldón vainilla, y servilleta a juego, con tres gallegas conchas bordadas. Las tapas, los postres, son de más, son de cinco conchas sin duda.
Mejor que ponerme a escribir del pulpo, las vieiras, las zamburiñas, el caldo, las filloas, y otros ricos etc. es mejor que os los muestre sobre sus propios manteles, y que vayáis rápidamente a degustarlos.
Espero y deseo de todo corazón que esta cocina proporcione tan buen resultado como buena es su materia prima, y que muy pronto permita, cuando ya se vaya esta Dirección a la que no les gustan al parecer los comedores de Paradores, que se pueda alternar con pluralidad, eso pluralidad, el tapeo de lujo y el lujo tradicional y accesible de la gastronomía de Paradores. Y que haya que volver a contratar a personas que la cocinen y que la sirvan.
Mientras comía pensaba, con emoción, en mi desparecido y lucense padre; que era de muy cerca de Viveiro. Le habría gustado mucho este “Enxebre”, seguro.
Y también recordé que unos amigos de allí, supongo que bien informados, me dijeron que la presidenta de Paradores, Ángeles Alarcó Canosa, a quien conocen allí por “Gela”, es nieta de Ramón Canosa, que fuera ministro del Tribunal de Cuentas, y recuperara en el año 1963 el semanario Heraldo de Vivero, y que continúa vinculada a Viveiro en períodos vacacionales. Pensé que estaría muy bien que ella también fuese un poquito “enxebre”, y que dentro de sus labores se trasladase lo antes posible a Galicia y se hiciera unas fotiños con los alimentos que tan bien conoce. No hace falta que se vista de gallega como antes las camareras de Paradores, ni que lleve gaiteiros como D. Manuel. Solo que fuera un ratiño y que los presentara. Una mujer de su proyección siempre da mucha a lo que hace. Que si no ¡todavía llega antes Belén Esteban y acaba con el pulpo!

¡Con lo bien que nos hubiese venido a los clientes conocer esto antes de la Semana Santa, y también a Paradores para sacarse unas perrillas de esas que dícen que que tanto necesitamos! 

(Dedicado a todas las trabajadoras y trabajadores que, a pesar de todo, apuestan con ilusión “enxebre”)
                                       
(Música: "Levouse a Louçana" de Antón García Abril - Canta: Teresa Berganza


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