LA GRAN FAMILIA

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lunes, 21 de noviembre de 2016

"DE CÓMO DISFRUTAR DE UNA GRAN FAMILIA, CONTRA VIENTO Y MAREA"






(Pinchando en las letras de color distinto puedes acceder a otros artículos relacionados con lo que se expone en este)

 “…si uno puede, debe volver siempre al lugar donde alguna vez fue feliz.”

Hace menos de un mes, habitando el bonito Parador de Santillana del Mar, completamos Jesús y yo la ruta que iniciamos en el mes de agosto de 2009 en el Parador de Zafra, que nos proponíamos que abarcara en principio la península con los Paradores de Ceuta y Melilla incluidos, para después iniciar lo más seguida posible la ruta por los cinco Paradores isleños.

Durante esta ruta nos hemos alojado en 148 Paradores pues hemos repetido varios de ellos, pero los distintos imprevistos encontrados en el camino con los que uno, afortunadamente, no cuenta en la vida a pesar de todo, pues si no ésta sería menos apetecible, haría menos ilusión, han impedido que hayamos podido afrontar aún la ruta canaria, que en peores condiciones de salud ambos que en 2009 nos proponemos hacer cuanto antes si la vida no lo impide.

Prácticamente desde que tuve uso de razón he escuchado y leído en innumerables ocasiones “nunca vuelvas al lugar donde fuiste alguna vez feliz…”. Y aún entendiendo la frase pretendidamente sabia, y habiendo tenido que afrontar en cuantas ocasiones ha sido preciso la parte de sabiduría que encierra, a estas alturas de mi ruta en la vida y en la de Paradores, yo me atrevería a asegurar que si uno puede, debe volver siempre al lugar donde alguna vez fue feliz, porque no pierde nada con ello; si en la nueva ocasión es tan feliz o más, miel sobre hojuelas, y si no es así, se puede reflexionar y valorar sobre lo qué le dio la felicidad la vez anterior, y tratar de ponerlo en práctica para la vez siguiente… Porque mientras uno pueda, la vida merece más la pena si hay una vez siguiente.
Parador de Zafra

Como ya escribí en el artículo Mi primera vez me enamoré de la Red de Paradores de Turismo de España, entonces Paradores Nacionales, en la puerta del “Raimundo de Borgoña” de Ávila mirando una armadura cuando el Parador tenía solo unos pocos años menos que yo. Percibí, intuí algo (decía mi padre constantemente que yo desde muy niño “veía la hierba crecer”. Hoy cuando el ya no está, y afortunadamente no ha podido llegar a verme tan cerca de la ceguera, yo hubiese preferido simplemente ver. Ver la hierba crecer es una “facultad” que no le hace a uno más feliz la vida).

Tuvieron que pasar algunos años más para que con algunos de mis primeros ahorros (muchos) pudiera dormir en él y empezar a conocer, en muy distinta situación a la actual, a ese estilo personal, a esa especie inigualable en la hostelería, de trabajadores y trabajadoras tan exigidos como exigentes en que la profesión, los principios de atención al acogimiento al cliente (que en una buena mayoría había y ha ido pasando de abuelos a madres, de madres a hijos..., y que procedentes de distintos lugares de la geografía española, con cunas muy importantes como, por ejemplo Bailén u Oropesa entre otras; y repartidos por prácticamente toda España) les hacían parecer lo que se sentían: una “gran familia” que en su trabajo acogía a otras en su disfrute. Si bien los acogidos comían en preciosos y bien atendidos Restaurantes Comedores, y ellos en entrañables y cálidos “comedores de familia”, en donde, mientras trabajaban podían compartir sus vidas, el nacimiento de sus hijos, la pérdida de sus mayores, alegrías, penas, conocimientos, anhelos, amores y desamores, etc.

Los acogidos pagaban por serlo, y ellos, "la gran familia", cobraba por hacerlo cono nunca lo ha hecho ni lo hará ninguna otra cadena hostelera desde 1928. Quizá parezca muy simplista (y desde luego conozco algo más de ella), pero esta es mi idea desde niño en la armadura, y de mayor desarmado. Y todo ello dentro de Albergues, Castillos, Palacios, Conventos, etc. que han sido y son de lo más hermoso, valorado y buscado por propios y foráneos, del patrimonio de este país llamado España. A lo largo de esta historia que alcanza ochenta y ocho años en la actualidad, he sabido de gestores, de políticos, que han respetado mucho a esa gran Red, y de otros que la han faltado mucho al respeto, pero no es de eso de lo que deseo tratar ahora. Eso sí, he con siderado y cosidero que, comp mínimo, para ser `residenta o presidemnte de Paradores, si bien no se haya enamorado antes de la Red (eso no está al alcance de cualquiera) tuviera de ella un mínimo conocimiento aunque fuera tan simplista como el mío, y no pensaran, cuando la conocen que es una sitio, generalmente "un premio" dondo poder ganar mucho dimero, e invitar a muchos amigos.

En 1981 conocí el amor por primera vez en la persona de un noble y valioso granadino al que tuve que convencer para que me llevara al Parador de su tierra, porque es cierto que aún hoy en día, salvo destacadas excepciones, los habitantes de localidad con Parador no son muy dados a vivir algunos días en ellos, y en esa ocasión era nada menos que el que se encuentra dentro del Generalife. Valió la pena el esfuerzo pues ahí comenzó una ruta que unió el amor a Paradores con el amor a una persona que pensé para siempre. Pero la vida manda mucho más que yo, y el 30 de septiembre de 1987 fallecía Gerardo con 35 años, y con sus cenizas esparcidas en el mar de nuestra querida Almuñécar, se diluyó también una ruta que nunca quise continuar ya. Sin olvidar jamás a la gran familia, quise olvidar de golpe y porrazo a Paradores.

Nueve años más tarde, el 13 de mayo de 1995 conocía en Tudela, tan cerca de Calahorra y de Olite a quien hoy me ayuda en el teclado para poder haceros llegar lo que deseo contar. Es decir otro gran amor, ni mayor ni menor que el anterior, simplemente distinto, importante; los grandes amores no admiten comparaciones; de nuevo el amor con mayúsculas, que esta vez viene durando 21 años.

Era inevitable, al primer lugar que me llevó al día siguiente de conocerme, y antes de volver a mi Madrid natal, fue a Olite, a pasear su Castillo… y su inolvidable y precioso Parador. Yo entré a él como inducido, anestesiado quizá sería la palabra. Volví a notar el “olor a tarima” del Raimundo, volví a ver a “la gran familia” alrededor, pero todo en mi mente tiraba hacia fuera. Probablemente cuando uno ha perdido antes tanto, rechaza a toda costa volver a correr riesgos grandes. Estuvimos en la cafetería, tomamos algo, vislumbré la armadura y nos fuimos.

Algo similar sucedió en Calahorra meses después, esta vez acompañado también de mi sobrina María, entonces una niña muy pequeña, que quise llevar a Tudela a que conociera a la persona con la que diez años después me casaría ante ella. Pero no dormí en Calahorra. Y lo mismo en Argómaniz, tampoco muy lejos de la que hoy también es mi tierra por adopción. En definitiva, yo había decidido que Paradores como tantas otras cosas queridas, pero prescindibles, desaparecieran de mi vida con Gerardo desde aquella ruta inconclusa.

Sin embargo el día 15 de agosto de 2009 (ya cuatro años casados) volviendo de Rosal de la Frontera (Huelva) de que Jesús recogiera el Premio de Poesía que ese año ganó él, me dijo, por sorpresa, que prefería no hacer el viaje de un tirón y que con el premio me iba a invitar a comer y a dormir en un hotel. Y así fue como me encontré en la puerta del precioso Parador de Zafra (pues yo creo que Jesús si no hubiese sido navarro, hubiera querido ser extremeño, es una tierra que adora). ¿Y quién le dice a su conyuge, a una persona de la que conocía perfectamente sus pretensiones, que en ese momento, después de catorce años de amor y convivencia siente aún mucho más miedo ante la idea de tener que interrumpir la ruta de nuevo si la vida interviniera negativamente. Yo no tuve valor, y sí mucha valentía para tirar para adentro y ver la complicidad que existían entre la Recepción y él porque debía haber habido "previos" al no estar seguro de que hubiese accedido a llegar al mostrador.

Y así, aquella mañana agosto de 2009 en Zafra (cuando yo ya había perdido por unaenfermedad genética la visión de mi ojo izquierdo desde 2005 pero vivía como si no) comenzó sin que yo lo supiera la ruta por Paradores que completamos hace pocas semanas. Y durante la cual, debo decirlo con toda verdad, nunca tuve que decir a Jesús que volviésemos a un Parador, pues algo de lo que más feliz me siento hoy es que, probablemente sin querer, le había transmitido mi amor por la gran familia, mi idea de Paradores y su gente, y luego ya fue esta, y su incomparable historia de amabilidad, calidad, leyenda y acogimiento, la que hizo que Jesús llegase a amar Paradores, a su manera, tanto como yo, y el ha sido el gestor de las reservas y los caminos.

Durante esta ruta he vuelto a lugares en los que fui feliz y lo he sido menos, y a otros donde fui menos feliz que ahora cuando he vuelto, por unos u otros motivos. He declarado muchas veces de forma abierta y sincera mi amor a Paradores; he contado algunas pequeñas parte de la historia de esta querida Red. Hemos conocido a través de una bien pensada pero mal gestionada red social que construyó Paradores, llamada “PARADORES ACTIVO” (donde nació, también sin darme cuenta, el “raimundo de borgoña que aún soy hoy), personas que se declararon Amigos de Paradores, y luego también nuestros, y con algunas de ellas organizamos unos “Encuentros de amigos, Amigos de Paradores”, que llevamos a cabo en Alcalá de Henares, La Hostería del Estudiante también en Alcalá, Lerma, Zafra, Cardona, Alcañiz, Almagro y Soria.. Y que podrían haber sido muchos más, pero que me vi en la obligación de suspender porque cada vez era más patente que una buena parte de los supuestos amigos, ni sabía respetar la amistad a Paradores, ni a los demás, y “la gran familia” no se merecía eso, y menos en mi nombre. Era preferible seguir yendo con los pocos amigos que uno quisiera, y quisieran de verdad.


Hemos disfrutado de lo que para mí es la mejor y más plural Cocina de España en sus Comedores Restaurantes más bonitos, elaborada por los mejores cocineros y cocineras.

Desafortunadamente en febrero de 2012 la ruta se hizo más "dura", fue nombrada la ex mujer de Rodrigo Rato como presidenta deParadores, en mi opinión la peor presidenta de la Historia de Paradores. Probablemente los haya habido peores, pero yo no los he conocido ni los he sufrido tanto, y este, reitero es mi punto de vista y experiencia. Como era esperable, y supongo que le era exigible trasladó a la Red pública todas estas consecuencias de neoliberalismo reinante, que tenía en Madrid su punto fuerte con "las chicas Aguirre", y del que Rajoy ha dado un master en toda España. Se patentizaron en Paradores en un intento de privatización tan imprudenten como salvaje, un ERE, un ERTE, un empeoramiento muy notable del trato a las trabajadoras y los trabajadores, con muy serias repercusiones, lógicamente, en la calidad de atención a los clientes, a base de recortes, bandazos, y falta de conocimiento y escucha a quienes sí conocían Paradores, que, al parecer, según informan partes interesadas, hoy han conseguido “el resurgir” de Paradores, como, seegún forman informan partes interesadas del Gobierno, se ha terminado la crisis en España mientras, por ejemplo, mueren ancianos calcinados porque les cortan la luz en sus casas por no poder pagarla, y deben vivir con velas. Por no añadir más indignidades.

Todo ello originó una serie de protestas y descontentos, que en la medida de mi sentimiento también han sido reivindicadas en este blog (y que si os interesa conocer podéis encontrar en su archivo de artículos a la derecha del blog). O nos han proporcionado el conocimiento de situaciones humanas tan tristes como la amarga Navidad de 2012.

Mientras, nosotros seguimos, con más motivos aún, nuestra ruta, que nos ha proporcionado tanto afecto como conocimiento de algunos aspectos de los que hemos hablado o escrito, y donde hemos podido constatar cómo si es que fuese verdad que la situación en Paradores duera tan boyante como declara su todavía presidenta se debería sin duda alguna al sufrimiento y el trabajo de la gran familia. Y cuando hablo de “la gran familia” no pretendo hacer demagogia, me refiero a los integrantes de cualquier estamento de la estructura que hayan querido salvar la Red a base de esfuerzo y sacrificio personal, y tratando de que los clientes echaran lo menos posible de menos, aquello de la calidad, la amabilidad y la leyenda, que a no pocas de sus gestoras y gestores en la cúpula parecía importarles un pito.

Pero como la vida si puede ser más lacerante lo es, en el mes de noviembre de 2014 durante una intervención quirúrgica a Jesús para extirparle el colon, el cirujano le hizo tres negligentes “agujeros extra”, y lo que debía haber sido una semana de hospital se convirtió en diecisiete días de UCI con peritonitis, sepsis y fallo multiorgánico. Es decir que cada mañana y cada tarde en mi visita de media hora, me advertían lo que yo veinte años antes, cuando entrábamos en el Parador de Olite me temía que me pudiera volver a pasar alguna vez. Que Jesús no saldría de ahí.

Pero sin que nadie se explique cómo, un mes después volvimos a casa con Jesús con treinta kilos menos, hecho una pena y con secuelas muy serías que persisten en la actualidad. Necesitó de más de un año de su férrea voluntad y de mis cuidados. Pero después de algunos ensayos previos el mes de octubre de 2015 (tal como me prometía cada una de las tres veces en cinco días que le llevaron al quirófano) volvíamos a Granada, a la Torre del Alba del Parador.

Y por si no tenáimos suficiente, cuando él ya estaba enjaretado dentro de lo posible, y después de habérseme declarado en el mes de mayo de 2014 también en elojo derecho la enfermedad que me privó de la vista del otro, dos años después, con una visión exigua que iban tratando con inyecciones intravitreas, en el mes de junio de este mismo año 2016, al despertarme, precisamente en un Parador, comprobé que prácticamente no veía nada. De ahí al Hospital a urgencias... tenía nada menos que una endoftalmitis, que requirió de dos intervenciones quirúrgicas en tres días y de la implicación y la pericia de alguien inolvidable ya en mi vida: la doctora Alicia Valverde y su equipo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, que consiguieron que no me quedase ciego, y siguen luchando por ello.


Tuvimos que anular todas nuestras vacaciones de verano, y lo que iba a ser el descanso de la árdua tarea de Jesús, Paradores como Almagro, Mérida y sus Festivales de Teatro, Manzanares, Albacete, La Gomera, Santillana del Mar, y pasar quizá el peor verano de nuestras vidas.

Parador de Santillana del Mar
Pero el pasado mes de octubre contras los vientos y las mareas que tanto por la parte de la nueva etapa de Paradores desde 2012 como por nuestras graves dolencias, y con muchas felicidad volvimos a un lugar en el que ya habíamos sido felices, pero en su otro Parador, “Gil Blas”, y donde encontgramos el mismo afecto que hemos disfrutado de “la gran familia” desde el mes de agosto de 2009 en Zafra durante toda nuestra ruta. Y en Santillana del Mar la completamos.

Esta Nochebuena esperamos poder cenar en un Parador con nuestros amigos, esos sí de verdad, y de Paradores, Ana Tortajada y José Luis Martínez, como ya lo hicimos hace tres años con ellos en el de Aigüablava, y lo habíamos hecho nosotros dos antes en el de Alarcón, Plasencia, Nerja y Córdoba, y Cádiz.

Y todo en fin, porque en la vida pueden existir, y existen, más familias, que la que nos impone nuestro lugar de nacimiento y genética, y yo encontré algunos miembros de ella en Ávila, en el Parador Nacional “Raimundo de Borgoña” cuando apenas era un adolescente, que me llevaron a conocer y disfrutar a la más grande de España.

Cuando veo ese mapa que figura en la cabecera de este artículo, lleno de puntos verdes, no puedo evitar que la memoria me lleve a lo hostil que me resultaba la visión cada mañana en mi etapa de alumno de colegio público franqujista, de aquel mapa lleno de colorines donde el país vasco se llamaba Vascongadas, o Madrid era de Castilla la Mancha, etc. y del suplicio que me suponía no poder aprenderme que el mercurio era de Almadén, que el ganado porcino y las bellotas eran riqueza para Extremadura, que el Ebro nacía  en Fontibre, el Guadiana en la Sierra de Cazorla... Y lo fácil que me ha enseñado Paradores la geografía de mi país, e incluso que un destacado miembro bailenense de su "gran familia" nos llevó gentilmente a Jesús y a mí al nacimiento tan pequeño del Guadalquivir, que es un río tan grande, eso no me lo dijeron nunca en la escuela. 

A toda esa “gran familia”, a los miembros que se fueron para siempre porque los años y la enfermedad así lo haya decidido, a los que se han ido para siempre porque les ha echado una mala política y una gestión errática, a los que están en la actualidad en mejores o peores condiciones, a mis amigos Ana y José Luis, y a mi querido Jesús que se empeñó en Zafra en hacer una ruta entera conmigo, y que se resistió cinco años después en la UCI de un hospital como gato panza arriba a que yo la tuviese que interrumpir de nuevo, esta vez ya para siempre, quiero dedicar este artículo con todo mi agradecimiento y cariño.             

martes, 25 de marzo de 2014

PARADORES 85 ANIVERSARIO; OCHENTA Y CINCO AÑOS… Y UN DIA



“Son ya 75 los años que alumbran la vida de Paradores de Turismo. Una larga historia tejida con los mismos hilos que dibujan en el tiempo el devenir de España y del turismo nacional, y en el transcurso de la cual hemos crecido en número de establecimientos, de servicios, de empleados y, sobre todo, de clientes. Historias humanas que se esconden tras las puertas de los paradores, y sobre las que se han construido tantas relaciones de amistad y cariño con quienes nos visitan.

Paradores entra en el siglo XXI como una empresa competitiva y rentable, que ofrece una imagen renovada, una gestión eficaz y moderna, aplicando las nuevas tecnologías y apostando por la investigación y el desarrollo.

Pero nuestra historia se escribe también con letras que no envejecen, porque la tradición, bien entendida y actualizada, se ennoblece con el tiempo y se renueva en cada generación, conservando lo esencial que la ha visto nacer…”

(Ana Isabel Mariño Ortega; Presidenta-Consejera Delgada de Paradores de Turismo de España entre 2000 y 2004, en su Presentación del libro “1928 Paradores 2003”, que recoge la Exposición “75 años de tradición y vanguardia” realizada en el Real Jardín Botánico de Madrid, Del 12 al 15 de noviembre de 2003, para celebrar los 75 años de vida de la Institución pública hostelera).

Entrada a la Exposición 75 Aniversario de Paradores (años 2003)
 PARADORES 85 ANIVERSARIO; OCHENTA Y CINCO AÑOS… Y UN DIA

(La otra historia)

Tuve la inmensa suerte de poder asistir, más de una vez, en aquellas tardes frías de noviembre de 2003, a la calidez de ese mundo que tanto amo, al que se refiere la señora Mariño en ese prólogo, y que quedaba recogido de manera tan documentada como bien escenografiada, en el precioso palacete del Real Jardín Botánico de mi tierra. Recorrí la Exposición, que entonces celebraba los 75 años de Paradores, numerosas veces en distintos días, y una parte de mi pasado, y lamentablemente una buena parte de mi futuro imperfecto, se quedó, asomado por aquellos balcones virtuales de la habitación de un Parador 0, que tan acertadamente había sido recreada en el Jardín Botánico de Madrid.

Entonces aún no me habían obligado a plantearme a quienes se adjudicaban las exposiciones, los stands, ni cómo, ni por qué. Hasta entonces, y hasta diez años después, nadie se había atrevido a hacer un ERE, un ERTE en “mis Casas”. Habían hablado, siempre habían hablado, pero un poco como si del tiempo se tratase, de vender, pero este daño, este afán privatizador, enajenador, este fuera todo y nosotros dentro, nunca antes lo habíamos sufrido,
Desde el tiempo de aquellas palabras de Ana Isabel Mariño hasta ahora, Paradores ha contado con un año más de su presidencia, y tres presidentes más; dos puestos por el Partido Socialista Obrero Español, y la actual, que como la señora Mariño ha sido puesta por el Partido Popular. Desgraciadamente tal, y tan decisiva, es la imposición política en esa Institución hostelera, cómo para poder reflejar sus presidencias por partidos políticos.

Presidenta de Paradores Sra. Alarcó. Ministro de Turismo Sr, Soria. Secrataria Estado de Turismo Sra. Borrego
Yo he elegido para comenzar este artículo palabras sobre Paradores de la señora Mariño, precisamente por ser correligionaria política de la presidencia actual, y, por tanto, cerrar el círculo, empatar a dos, y que sea cada quien que pueda leer este artículo sea el que coloque a cada una, o uno, en el lugar que corresponda en su memoria. En la realidad es fácil colocar a “los colocados”, no hay más que acordarse de aquellos Paradores del 75 Aniversario, de recordar su conmemoración, y echar un vistazo al presente de la Institución y su gestión, y qué y cómo han dedicado o no a celebrar diez años más, ¡el 85 Aniversario de Paradores nada menos! la mayoría de las personas no vivimos tanto.

Exposición 85 Aniversario (año 2013)

Antes de continuar deseo aclarar que no pretendo que este artículo sea una historia de PARADORES en la Historia, eso, brevemente, ya lo hace la poco operante y lenta nueva web de la Red en el siguiente enlace (http://www.parador.es/es/institucional/85-anos-de-historia), o yo mismo “apoyado” de forma definitiva en el gran experto D. Luis FernándezFuster, en el artículo de este Blog: “ALBERGÁNDOME EN PARADORES; pasado y presente de una gran hospitalidad”.

También deseo aclarar antes de proseguir, lo que debería ser obvio, y es que esto que escribo, lo hago dentro de un blog personal y que, por tanto, como también debería ser evidente en un país en el que se dice contar con libertad de expresión (piensen ustedes, si es su deseo, cuanta perciben que va quedando) me permito hacer uso del derecho a opinar, a decir lo que pienso yo, naturalmente siempre dentro del respeto a lo que puedan pensar otros u otras.

Que no escribo para gustar o disgustar a nadie, ni en busca de comentarios en el blog o “me gusta” en facebook. Pues es claro también ante la creciente escasez de estos, que si ese fuese mi ánimo, sería mejor dejarlo aquí. No, lo hago para comunicarme, para expresarme en libertad, que eso sí me gusta, y he luchado largamente por ello.


Si bien es cierto que de la proporción existente entre el número de visitas al blog, que pasan de 20.000 con solo 35 artículos publicados hasta ahora, deduzco que pueden existir bastantes personas que en estos tiempos, y con relación a PARADORES, leen cosas con las que coinciden, pero no se atreven a mostrarlo. Y eso si que me preocupa grandemente, pues entonces ya podríamos estar hablando de represión, de falta de libertad, y de miedo, y por consiguiente, de deficit de democracia.  Y esto, a medio plazo, no hace un buen camino ni para Paradores, ni para ninguna otra empresa noble. Tampoco para el país.

Volviendo a la gestión realizada por los políticos y afines que han ido pasando por sus distintas sedes en los últimos años, deseo expresar que, al igual que cuando se aplica a otros ámbitos de la sociedad, la educación, la cultura, etc. no son lo mismo, no es verdad esa frase tan destructiva, opino que de tan interesados intereses de “¡son todos iguales!”. Que va, no es así.
Hasta esta etapa de políticos tan neoliberales y tan neoconservadores a la vez -¡que cóctel!-, que parecen creer que todo puede y debe venderse, y que exponen aborrecer lo público mientras en frecuentísimos casos viven de ello, y proporcionan también a través de lo público, una vida resuelta a amigos y correligionarios, en Paradores no se había echado a la calle a cientos de trabajadores y trabajadoras, ni se había empobrecido la vida de miles más, ni se habían aplicado unas medidas que, desde mi punto de vista, van mucho más allá de cualquier utópico ahorro "viable", para llegar a posturas ideológicas de una derechización extremada ¡Desde luego no como la de Fraga Iribarne ni mucho menos, que va; ojalá que hubiese sido así ante lo vivido... en lo que respecta a Paradores, claro.

 

Aquella atendía a la profesión y a unos valores! Puede que sean homologados la ambición desmedida, el uso y abuso de lo que se consigue con “pólvora del rey”, coches más grandes o más pequeños, barcos o trenes, globos o aviones, dietas a gogó, colocación de próximos, uso indiscriminado de tarjetas, adjudicaciones dudosas, compadreo con los cercanos, etc. No creo que a estas alturas, desgraciadamente, nos pueda sorprender en España la actitud de chupar de la teta mientras quede algo. Pero no es verdad, no son todos iguales; ni tan siquiera son iguales entre los del mismo partido. No hay más que atender a lo que fue el comportamiento con Paradores en la Dirección de Dña. Isabel Mariño, y el que está siendo de parte de la Dirección de Doña Ángeles Alarcó.
Esta Dirección de Paradores Alarcó/Zaballa, a mi entender, ha inaugurado algo terrible, que me horroriza y me entristece, que va totalmente en sentido contrario a cualquier otra Dirección anterior de Paradores, y es desde mi percepción, que ha iniciado un contundente proceso de DESIDENTIFICACIÓN acelerada de los trabajadores, los clientes, etc. de la esencia, la historia, el afecto, la lealtad, el cariño, el apego, la fidelización… la identidad en definitiva con PARADORES como Institución. Aunque yo opine que no calculaban exactamente lo que acometían, como pienso que tampoco previeron que no se podían vender los castillos, los palacios, o los conventos españoles.



Me parece especialmente agraviante contra trabajadores y clientes, también con el resto de la ciudadanía claro es, la  situación creada tecientemente ante la noticia en los medios de comunicación de la adjudicación del stand Fitur 2014 a la empresa de la esposa del Director General de Paradores, D. Juan José Zaballa. Sin entrar en que tal noticia corresponda o no con la realidad, me parece indignante cuando menos, que teniendo en cuenta la situación en la que han puesto a los trabajadores tras ERE y ERTE, no se apresuren a informar a la ciudadanía de si realmente ha sucedido o no lo que referían los menos de comunicación, utilizando los mismos. Y es más, que lejos de lo anterior, la mayoría absoluta impida en el Parlamento poner un poco de luz sobre la oscuridad.

Tengo pensado enviar una petición al Ministro de Turismo, D. Juan José Soria, por si tuviera a bien aportar alguna información, tranquilizadora o no, al respecto. No deberíamos olvidar que, además de la lógica solidaridad con los trabajadores que nos han atendido tan excelentemente durante tantos años, los clientes también estamos siendo perjudicados, y estamos colaborando a la supuesta “viabilidad”, conformándonos con un servicio que, por más que las baqueteadas plantillas intenten soslayarlo y sonrían, se ha visto, y está viendose muy afectado.
Nos asusta oír hablar dentro de este marco, de franquicias, colaboraciones público privadas, externalizaciones, etc.


Pero parecen seguir en su particular cruzada, que yo no veo tan descolocada como dicen algunos; que muy al contrario la he visto siempre bastante estructurada, bastante “estudiada”. y que a lo mejor, lo mejor para ellos me refiero, llega a dar los resultados que han perseguido desde su llegada a Requena, 30, luego José Abascal, 2. Después de, según leí en los medios, tener que vender la sede anterior.

Tan solo necesitarían volver a ganar las elecciones, y volver a sentar otras u otros neoliberales, mucho más aposentados ya, refrendados, esperable y lógico sería, que intentaran poner la guinda al pastel… mientras posiblemente intentasen desalojar a los últimos reposteros de plantilla de la red pública que queden en las cocinas y diesen entrada a más "de las muelas", por ejemplo.

Recuerdo con amargura en su llegada, el desprecio, la falta de valorización, se encontrasen como se encontraran la Casa, de lo que es una de las mejores Instituciones españolas con proyección, con tan gran repercusión, y tan positiva, en el turismo y, por tanto, en el país.

Recuerdo cómo despareció inmediatamente cualquier promoción, cualquier guiño a lo que durante más de ochenta años había sido un pilar fundamental de la Red: la gastronomía; se acabó la promoción de lo tradicional –y eso que se dicen de derechas-, adiós a la cocina cercana o lejana, de la abuela (mejor tratarnos como a “primos”) o de cualquier otro familiar… Se cerraron las despensas, se cerraron los comedores, se acabó el turrón, se impidieron las celebraciones navideñas, parecieron desaparecer las ventas como por decreto.. Sí, por decreto. Parecía que en Paradores lo único que se explotaba eran el miedo y la tristeza.

Y decían que había pérdidas heredadas ¡pues vaya una forma de resolverlo, impidiendo a unos clientes que siguiésemos haciendo lo que veníamos haciendo, y a otros, la posibilidad de llegar a hacerlo.

Jamás, con ninguna Presidencia de las que hemos conocido, hemos tenido que tirar tanto de nuestro amor por la “P”, nuestro apego y agradecimiento a la “gran familia”, para seguir habitando nuestras Casas con motivos suficientes. Hasta entonces habíamos ido a ellas por lo que veíamos y sentíamos dentro de las mismas, independientemente de lo que los políticos estuviesen haciendo o no con ellas. Desde su llegada tuvimos, tenemos, que tirar de lo que sentimos dentro para poder soportar lo que en ellas vemos, y cómo, desde mi punto de vista, intenta cargarse día tras día, la identificación con la Red, con la Calidad, la Amabilidad, la Leyenda. Un servicio y una atención que, a pesar del esfuerzo de los trabajadores, no puede ser el que era ¡Ni mucho menos!
 

Acabaron con algo que yo vivía desde mi gran desconocimiento en Paradores, como una especie de "sistema Luis Candelas”, que con lo de los ricos asistía a los más necesitados, en este caso sin robar naturalmente, ¡es una forma de decirlo! Lo yo que hacía que yo notase que fuera al Parador que fuera tenía las mismas cosas, no me refiero la misma cantidad, me refiero a las mismas posibilidades, la misma atención, los mismos derechos… Pero esto, desde mi opinión, ha debido parecerles algo así como comunista, pues desapareció. Instalaron la competitividad en la peor de sus acepciones, y o “premium” o “castigum”, o cenas de a cientos disfrazados de lo que sea en los mismos Paradores de siempre, o comedor cerrado a cal y canto y si no quieres tapa, tapa y media en  otros… En fin la coherencia con la derecha extrema de toda la vida: a los ricos cada día más, y los pobres… ¡pues se les olvida y un poco de caridad! Por no repetir el exabrupto que dijo en el Parlamento español esa diputada del PP, hija de otro “ilustre”

Cerraron un Parador para siempre, cerraron muchos interrumpidamente, algunos cuatro meses al año, algunos con compromisos en vigor con clientes, con muchas ventas hechas, algunos, en mi opinión, desde la ideología y el rencor, etc.

Pero como decía Don Hilarión en “La Verbena de la Paloma” ¡Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad! Y así, aunque estaban en diciembre llamando a las puertas del infierno, y dando Paradores por en quiebra; ya con los trabajadores en la calle, en ambos sentidos, unos despedidos, otros en huelga, llegó el mes de los enamorados, sólo dos meses después, y nos hablaron de unos brotecillos verdes, que desde entonces se han ido convirtiendo en flexibles juncos, pues alguien debió levantar la veda de la venta, y tras algunos cambios precisos Paradores vuelve a colgar en no pocas veces el cartel de “agotadas las localidades”. ¡Vamos que ni Billy Wilder, que nació el mismo día que yo, ´dirige mejor la película!

Hace muy pocos días volví a un precioso Parador en el que había estado solo unas semanas antes, no es necesario el nombre, jamás saldrá de mis letras o mi boca, el nombre de un Parador que corra el riesgo de quedar demeritado, y nada más entrar en el ya advertí que había pasado por ahí algún hada madrina de la desidentificación, de la “antiP”; ya había empezado a ser asolada en mucho más que los posavasos, esas “P” que tanto parece molestarles  que tanto parece impedirles, y que tanto nos une a la Red y su gente. Nada más entrar me di de bruces con esos dos tejadillos enfrentados, (siempre uno boca abajo, la casa boca abajo, mal síntoma, no me parece inteligente, no me resulta buen símbolo), en sus puertas. Ya conocía esa profusión ininteligible de tejadillos enfrentados, que parecen calceta, en las carterillas de las llaves-tarjeta de las habitaciones, todo tan negro, tan “sergioarolizado”, tan igual que los demás, tan “desParadorizado”.

Ya había leído muchas veces sobre negro “Hoteles&Restaurantes”. En el mostrador de Recepción, viendo la chaqueta de quién me atendía, pensé: ya les queda menos, ahora tienen que arrancarles definitivamente la “P” del corazón, eso, imagino, será en los próximos uniformes, que nadie que no la recodemos siempre, se acuerde de ella nunca más ¡Muerte a la “P”!

Ya en la habitación, el número 2 de la nueva revista desParadorizadora, en la portada Toledo de nuevo ¡Cómo nos gusta Toledo! Y dentro volví a leer algo que ya van introduciendo en dosis pequeñas, homeopáticas: “Hoteles con encanto”, y volví a sentir indignación, y a pensar que los hoteles con encanto no son Paradores; que Paradores son alojamientos encantadores por definición, pues para formar parte de la Red tenían que nacer ya con encanto y Paradores, y en lugares encantadores (Albergues aparte, que nacieron para otra cosa también encantadora también). No son hoteles con encanto, son Paradores encantadores. SIEMPRE PARADORES, CON “P”.

En mi opinión, con la “P” les puede estar sucediendo una situación perversa, pues de una parte parecen desear eliminarla de cualquier sitio, y de otra, al no poder vender las casas públicas, intentan poner la “P” en la puerta de otras privadas, “franquicias” les llaman. Incluso considero que ya podrían haber medioexternalizado, o sea privatizado de forma light, alguna que haya sido construida antes con dinero público.

Desde mi punto de vista, la estructura está hecha, el entramado de tejadillos enfrentados sobre fondo oscuro. Ahora quedan dos años de lo que puedan, y después… después dependerá nosotros. Si les volvemos a poner una mayoría absoluta en los platos, presiento que intentarán rematar la faena.

Por ello, y como no son todos iguales, ni confío en que Partido alguno realice con Paradores lo que llevo esperando tantos años: Sentar a un presidente o presidenta en la Casa, que la represente bien, dignamente, con empatía y simpatía, y si puede ser con afecto, y aún mejor un hombre o mujer que proceda de la misma, que la tenga apego –que sea “fan” de verdad- que sepa dónde está, y que forme un cuerpo plural y respetuoso con todos los técnicos, por supuesto de la Casa, que desde la directiva y órganos adjuntos piensen, asesoren y trabajen todos los días por el engrandecimiento de la misma, el turismo y el país, independientemente a quien gobierne, sería lo mejor que podría sucederle en estos tiempos a esta Red pública hostelera querida. Que se necesitasen todos, para lo bueno y para lo peor, y que no volviésemos a padecer mayorías absolutas ni bipartidismos nefastos.

¡Y si la ciudadanía, en este caso los clientes, trabajadores y representantes, estuviésemos siempre prestos y dignos para vigilar cómo se cambian los cromos, ya sería rozar la perfección!

Para poder terminar vuelvo al principio, aspecto fundamental en la vida este de no olvidar los principios, y apoyarse en ellos: ¡No son todos iguales, no señor! Quizá eso es lo que deseen que pensemos los que están haciendo lo que hacen, para desanimarnos, para perpetuarse, para rematar la faena.

Sin buscar en otros lugares, en otras adscripciones políticas, podemos buscar en el recuerdo y en los principios de Paradores nombres como el de D. Manuel Fraga Iribarne, ideólogo creador de esa corriente a la que, supuestamente pertenecen personas como los señores Rajoy, Montoro, Soria, Zaballa, o la señora Alarcó. Para Paradores tampoco ellos son los mismos, no hacen estos lo que hizo aquel.



O podemos volver a la celebración de los 75 años de Paradores por parte de la entonces presidenta Ana Isabel Mariño; no solo contaron con esa inolvidable Exposición, con ese libro espléndido (aunque no fuesen recogidas en el todas las tendencias de las sabidurías sobre Paradores) que ahí ha quedado para que sepan nuestros hijos, nuestros nietos, qué es Paradores, el de la “P”, se conmemoró el aniversario de otras variadas maneras, en los menús, en los Paradores, los trabajadores…, los clientes podíamos saber que se estaba celebrando algo importante para el país. Y así lo vivimos.

Y diez años después, largamente octogenario Paradores, cuando podían haberlos propuesto, pongo por caso, como Premio Nobel de la Hostelería, si existiera, o Patrimonio de la Humanidad, pues lo son, el fasto principal, principalmente privado, consistió en poner en manos de un extraño a Paradores, desde mi punto de vista, irrelevante coctelero a nivel nacional, las “revolconas” de nuestros abuelos en Paradores, y encargarle un vulgar cóctel, que tomé una vez para poder opinar sobre lo que escribo, y "externalizando las patatas" organizar una Tapa 85 Aniversario que ha pasado con más pena (para los trabajadores) que gloria (para los clientes), y que me temo que se haya servido poquísimo. Eso sí le han "prestado" la casita de la playa de Aiguablava y más cosas ¿Para qué? Pues yo todavía no lo tengo claro, para gloria de Paradores no me parece. El  tiempo lo dirá, quizá.

Y, desde mi  punto de vista, por compromiso, como escondida, nada relevante, han hecho una muestra, que no podría llegar a llamarse exposición, a no ser porque enseñaba algunos trajes y algunos cubiertos, que casi no llego ni a ver, porque en un intento de adaptación cómoda a “la foto mediática”, decían que estaba en un Parador, y luego acabó en otro.

Cuando la paseé sentí emociones de dos tipos muy encontrados, como los tejadillos del logo de ahora: una, de agradecimiento a quienes nos recibían, y cómo nos trataban, de cómo bajo todo este intento de desidentificación clara que yo percibo, sigue latiendo en no pocos miembros de “la gran familia” un corazón que a mí, desde niño, me empezó a latir en Ávila, en la puerta del “Raimundo de Borgoña”.


Y al marcharme, era 31 de diciembre de 2013, otro sentimiento de amargura porque con esta Presidencia actual de Paradores, en mi opinión la peor con mucho que ha tenido la Casa desde la constitución de Paradores de Turismo como Sociedad Anónima, el casi escondido 85 Aniversario de Paradores, se convertía para mí como el título de este artículo en una especie de condena: ¡85 años y un día!

 ¿Cuándo llegará el indulto?

(Mientras escribo este artículo fallece en Madrid Adolfo Suarez González de quien fui incondicional admirador y seguidor desde los primeros días de aparición en la política española, cuando no lo eran tantos los que dicen serlo ahora, y a quien le rendiré siempre uno de mis recuerdos más agradecidos por traer a España, a base de inteligencia, entrega, consenso y vida, esta democracia que ahora parece hacer aguas.
Me siento muy orgulloso de que las causalidades, en las que tanto creo, de la vida, hicieran que fuese en Ávila, su tierra, y en vida del dictador, donde conociese mi primer Parador, el “Raimundo de Borgoña” que ambos tanto hemos disfrutado tanto.
No sin vergüenza como hijo de un país que no ha sabido conservar lo que el labró, le dedico este artículo).
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