LA GRAN FAMILIA

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jueves, 25 de junio de 2020

PARADORES, PÚBLICOS Y RED-UNIDOS ANTE CUALQUIER EPIDEMIA (O LA UNIÓN HACE LA FUERZA)

«Les doy la bienvenida a Paradores, una empresa pública al servicio del turismo español desde 1928. Casi un siglo de vida en el que ha cumplido con éxito su tarea de promocionar la mejor imagen de España, proteger el patrimonio histórico y cultural, y promover la economía local y el cuidado del medioambiente.

Paradores es hoy una empresa rentable económica y, sobre todo, socialmente… Cada euro que usted gasta en alguno de los casi cien establecimientos de la red, además de proporcionarle una experiencia única, sirve para colaborar en este gran proyecto de turismo sostenible del que pueden sentirse orgullosos sus accionistas, todos los españoles.”




Me resistía a escribir este artículo cuando empecé a ver hace algunas semanas cómo tras la reunión que mantuvo la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, y el consejero de la Gobernanza Pública y Autogobierno del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, en diferentes medios de comunicación nos comunicaran cosas como estas: “Paradores, Aena o CNMC: Canarias y Estadocomienzan a rumiar traspasos de poder” (“El economista”, 5 de marzo de 2020), o “Paradores, amenazada como hotelera decarácter nacional, Canarias y el País Vasco, que suman 7 de los 97 paradores dela red, pueden abrir un debate que aproveche Cataluña para reclamar los 8hoteles en su suelo. El PNV se escuda en que el Estatuto de Guernica alude a lacompetencia exclusiva del País Vasco en turismo y deporte…” (“Prferente.com”,20 de febrero de 2020), y otras muchas reseñas más descalificadoras con el Gobierno y con su propio presidente, que no añaden nada más constructivo a lo que realmente quiero expresar.

Tengo 66 años largos, y de ellos la inmensa mayoría he sabido y compartido lo que dice el presidente de Paradores en su carta de Bienvenida: “…Cada euro que usted gasta en alguno de los casi cien establecimientos de la red, además de proporcionarle una experiencia única, sirve para colaborar en este gran proyecto de turismo sostenible del que pueden sentirse orgullosos sus accionistas, todos los españoles.”. Yo, sin intención ni mucho menos de corregir al presidente, pondría lo de “accionistas” entre comillas, pero entiendo en qué sentido lo dice, el dinero va a parar al erario público y del erario público viene, y además se lo agradezco como cliente muy fidelizado a esa Red pública sin par, y como trabajador durante 48 años en lugres distintos a Paradores, pero que como trabajador no puede hacer otra cosa que  admirar y amar casi desde niño a “la gran familia” de trabajadores y trabajadoras que junto con los “accionistas-clientes”, pero ellas, ellos, “currando de lo lindo, y desempeñando la calidad y amabilidad que les han ido dejando en cada etapa, son los verdaderos artífices de la leyenda, de eso que también dice el presidente en cuanto a “…Paradores, una empresa pública al servicio del turismo español desde 1928. Casi un siglo de vida en el que ha cumplido con éxito su tarea de promocionar la mejor imagen de España, proteger el patrimonio histórico y cultural, y promover la economía local y el cuidado del medioambiente.”.

De la mayoría de los cambios de etapa política recuerdo cómo, de una forma u otra, se ha vuelto sobre el “sin dios” de que PARADORES dejase de ser una Red pública por entero o a cachos. Y todas las veces que lo he oído, leído, etc. con temor y seguridad he pensado que si sucedía tal cosa, supondría sin duda la muerte de PARADORES. Y muy especialmente durante la, en mi criterio, larga, neoliberalísima y larguísima (7 años) etapa de la ex presidenta Alarcó Canosa, de la que ya en esta ocasión me ahorro sus también ex familiaridades con alguien de quien se ha visto lo que se ha visto, y no sabemos si se verá más, pero que desde luego no ha sido beneficioso para lo público. Dejémoslo aquí.

Por ese miedo a que a algun “cráneo privilegiado”, como escribía mi admirado Valle Inclán, le diera por hacer por fin verdad del todo la “eterna amenaza” no quería, como decía al principio del artículo, ni escribirlo.

Pero en la vida, ya es sabido, la realidad es tozuda. Y no han tenido que pasar muchos días desde esas noticias para que la hostelería española, para que casi todo y todos y todas en España nos encontremos como nos encontramos hoy, y como nos vamos a encontrar los que tengamos, o tengan la posibilidad de verlo. No deseo entrar en más matices de la causa, y aún menos escribir yo también esa palabra que nos ha arruinado en nada y menos la alegría en general a todo el país.

Y ahora, lógicamente, no paramos de oír a altos mandatarios que debemos estar todos unidos, que debemos ser disciplinados, que debemos, esto lo digo yo, funcionar en red, abrazados (pero sin tocarnos), como única posibilidad de que podamos salir lo menos dañados posible y sobrevivir. Y coincido plenamente, y soy de los que obedecen.

Si en la etapa anterior de PARADORES, los siete años antes mencionados, la empresa pública no hubiese recibido hasta cinco (creo recordar) inyecciones de capital público, es decir de los Presupuestos Generales del Estado, de “casi todos los accionistas de España”, y la fidelidad y el esfuerzo  mal pagados de una plantilla que cuanto peor le iba a PARADORES más, y en peores condiciones luchaba por salvar “nuestra Casa”, mientras eran víctimas de un ERE, ERTES y otras muchas cosas desfavorables más ¿dónde estaría hoy PARADORES?

Si los hubiesen “vendido”, o entregado su gestión a cachos a las autonomías, quizá algunos, como “hoteles” privilegiados seguirían en pie, como alguna “Pousadas” portuguesas, pero ¿dónde estaría la Red pública sus trabajadores y trabajadoras, y eso que el presidente de Paradores cita, a mi juicio con buen y certero criterio en su carta de Bienvenida, de “una empresa pública al servicio del turismo español desde 1928. Casi un siglo de vida en el que ha cumplido con éxito su tarea de promocionar la mejor imagen de España, proteger el patrimonio histórico y cultural, y promover la economía local y el cuidado del medioambiente…”?

Conozco de la ambición y la corrupción humana, es muy fácil ver a diario hasta donde llega, y hasta prever que acabe con gran parte de la vida. Lo decía mi padre. “Quien escupe al cielo le cae en la cara”. Pero todavía no desisto a esperar que las cosas más desfavorables de la vida sirvan sino para eliminar a todos los que “escupan al cielo”, por lo menos conseguir que les caiga a ellos, a ellas, y no nos contagie a los demás... ¿Qué pasaría ahora, qué está pasando, si los hospitales públicosn que van quedando en la forma que quedan, no fueran públicos y asistidos por los Prespuestos de Estado y Autonomías. Y si sus entregados y multiplicados a pesar de su tremenda escasez y la pasada neoliberal trabajadores y trabajadoras no estuvieran arrimando el hombro y arriesgando la salud como lo están haciendo?

También me decía mi padre que la unión hace la fuerza, que es, precisamente, lo que nos están pidiendo ahora.

En esta ocasión lleno de tristeza, Y hasta que alguien suficientemente autorizado o autorizada haga el correspondiente desmentido oficial, si es que no va a ser verdad lo que no han parado de decirnos los medios, lo dejo aquí. Pero no sin dejar de recordar un periodo de nuestra Historia más oscura, negra, y que debería ser irrepetible, como fue nuestra guerra incivil; pues bien, precisamente porque eran eran públicos pudieron servir de hospitales y otras prestaciones públicas, para intentar colaborar en lo inabordable, acogiendo heridos y salvando vidas...

Gracias por la atención.

lunes, 21 de diciembre de 2015

"DESIDERATA DESESPERATA… EL GEN INMUTABILE, O LA PLASMATORIA”





No deseo resultar simplista, ni ingenuo, y sí realista pues a la realidad me remito.


Una vez ejercido el 20 de diciembre de 2015 el derecho al voto por parte del pueblo, o sea de los míos, no puedo comprender qué les lleva a volver a premiar al Partido Popular (PP) con resultar de nuevo el partido político más votado por la mayoría, esta vez no absoluta ¡hubiese faltado más! en el Parlamento, y a la mayoría absoluta, ahí sí, en el Senado.


Durante los cuatros últimos años, por no hablar de uno mismo, que no resulta empático, he  tenido que sufrir el sufrimiento, valga la redundancia, y  soportar las quejas, el disgusto, la amargura, las lágrimas, las malas noches de muchas personas a mi alrededor a las que han dejado a sus hijos sin becas, a sus mayores sin residencias, a sus dependientes sin prestación o reconocimiento, que les han vendido la sanidad, les han cercenado la educación, les han desahuciado de sus casas, les han recortado todo lo que han podido y hasta lo que no podían, les han quitado, eufemísticamente “aplazado” como dicen, las pagas, les han dejado sin convenios en sus trabajos, etc., y por último les han dejado sin trabajo hasta llegar a colocar al país en la situación de desempleo y falta de respeto a los derechos en que se encuentra.


Todo ello mientras les intentaban convencer desde un plasma que no eran rescatados económicamente  por otros países, y al mismo tiempo que de sus espaldas, de las espaldas del pueblo, sacaban una y otra vez cantidades ingentes de dinero público para, ahí sí, y de forma preferente, rescatar las distintas entidades bancarias de los pufos inconmensurables de la cadena más grande de corrupciones y corruptos en la que España se ha visto y se ve inmersa.


Bastantes de estos aspectos han quedado claramente constatados por el voto de castigo al PP, otorgando la confianza a opciones antagónicas. Pero la realidad es la realidad, y las urnas arrojan que el Partido Popular ha vuelto a ser el partido más votado por los y las españolas. E incluso que, si nos descuidamos un poco, con la ayuda de esa otra derecha a la que le ha ido peor, hasta hubiesen podido sumar y hacer en España lo que están haciendo en Madrid desde las últimas elecciones autonómicas, que es, si cabe, empeorar lo anterior en muchos aspectos.


Sinceramente, ante mi desconcierto, vuelvo a pensar algo que hace años, cuando todavía podía escribir yo al teclado la cosas que pensaba, me repiquetea la cabeza, y es si toda esta obstinación de fustigarnos del pueblo español no nos procederá de algún gen (partícula de material genético que, junto con otras, se halla dispuesta en un orden fijo a lo largo de un cromosoma, y que determina la aparición de los caracteres hereditarios en los seres vivos…). Que como quiera que algunas generaciones durante cuarenta años tuvimos que aprender a vivir bajo una dictadura, no haya mutado en nosotros algo que, inevitablemente, aunque deseemos y declaremos votar a otro partido que no sea el PP, nos conduzca como plasmados una y otra vez a coger irrefrenablemente su papeleta y a introducirla en la urna muy a pesar nuestro. De verdad que apelando al campo de la coherencia y la inteligencia no se me ocurre nada distinto visto lo visto.


No puedo entender cómo después de lo que han hecho en y con la Red pública de Paradores de Turismo de España en los últimos años, todavía pueda existir la posibilidad de que en el reparto de los posibles pactos, puedan volver a “premiar” a una persona del PP para su máxima responsabilidad o para la comparsa.


Creé hace algunos años este blog para hablar de Paradores, no para lo que estaban haciendo con Paradores, pero la necesidad creciente, y cuando uno ve tan mal tratado lo que ama, no es que olvide los paisajes, los castillos, los palacios, los conventos… el patrimonio hermoso de España,  es que se ve uno impulsado, incluso aunque no vea, a intentar defender lo que ama, lo propio, lo de todos, de alguna humilde manera.


No se resigna uno a verlo diezmado, externalizado, repartido, ninguneado. A no poder entrar a unos comedores, o encontrárselos sin mantel y sin personas que los pongan, donde no hace tanto se servían maravillas del país que durante su Historia han hecho mucho por él y por su prestigio, procedentes de unas cocinas en muchísimos casos semivacías ya.


Y aunque los ojos ya no le respondan a uno para lo que la mente sí ve, pide uno que le escriban de esto en lugar de los paisajes, las familias, las localidades, los platos… que lleva en la cabeza desde un día que, por fin, consiguió entrar en un Parador, Nacional entonces, “Raimundo de Borgoña” de Ávila. Y que es de donde en las horas más adversas de la vida debería uno tirar, debería uno albergarse (preciosa palabra de inicio) para intentar vivir mejor de lo que el PP nos deja.


La vida en el mejor de los casos en muy corta, y la mía, también en el mejor de los casos ahora ya, a diferencia de aquella mañana en Ávila, mucho.

Sinceramente, por lo que he visto en la familia de mi cónyuge que me escribe estos pensamientos, y por lo que no veo en la mía, creo que la genética es inexorable, y que mientras la del pueblo español sea seguir dando mayorías votantes a los neoliberales que nos han dejado como estamos en España y en Paradores, yo debo tirar de mis genes de sentido común, que los tengo, y volver a los paisajes.

En ellos siempre nos seguiremos viendo.
Buenas noches y buena suerte.


FELIZ NAVIDAD, MUCHA ALEGRÍA, Y SALUD.

lunes, 8 de septiembre de 2014

MENÚS “ESTRELLADOS” EN PARADORES, O DESAGUISADO EN LA COCINA…



“Hoy quiero homenajear a unos compañeros muy especiales. Ellos son los trabajadores de Paradores Nacionales de Turismo, a todos aquellos con los que compartí trabajo al igual que mucha diversión por toda la amplia y fantástica geografía española allá por la década de los 70-80…

 

 Mi incorporación a tan importante Red hotelera tuvo lugar un 16 de septiembre de 1973, por lo que este año serán 40 de los 54 que cumpliré una semana antes, los años que llevaré cotizados. Cuarenta años cotizando para que como me descuide tenga que abonar una “tirita” que necesite en Urgencias...

 

Llegado el momento, a diferencia de la actualidad que se ingresa directamente en una Escuela de Hostelería y tras un periodo de tiempo se sale con la titulación de Ayudante de Cocina, en la Red de Paradores Nacionales cuando el Jefe de Cocina -no el Chef, ya que por esos entonces no estábamos tan “extranjerizados”- consideraba a un pinche de cocina lo suficientemente preparado, este era enviado al desaparecido Albergue Escuela de La Bañeza en León, allí durante seis meses en grupos de 16 cocineros y otras tantas Camareras, éramos preparados, perfeccionados para continuar nuestra carrera en la Red de la mano de un experto Jefe de Cocina llamado Luís Benavides Monje, el cual una vez cerrado el Albergue Escuela pasó a prestar sus servicios en el Parador de Segovia y ahí le perdí la pista…

 

Muchos amigos, muchos compañeros, con los que aún mantengo relación, muchos de ellos Jefes de Cocina en importantes establecimientos de esta prestigiosa Red que en la actualidad, como tantas otros Patrimonios, quieren en parte fulminar…

 

Suerte para todos estos trabajadores que empezaron siendo niños en esta prestigiosa Red de Paradores Nacionales de España, dieron su vida y su juventud trabajando y hoy por motivos que todos sabemos, los mismos de siempre, algunos puedan verse donde muchos de los que ordenan y disponen  deberían verse.”

 

(José Cisneros, en su blog “De catafalco y oro”)

 Cocineros de la Red de Paradores. Promoción de 1978




MENÚS “ESTRELLADOS” EN PARADORES, O DESAGUISADO EN LA COCINA…


Opino que para que a uno le guste algo, basta con probarlo, pero para llegarlo a amar, como a mí me ha sucedido con la Gastronomía de PARADORES, y con la “gran familia” que a lo largo de los tiempos se ha dedicado a ella, es preciso conocerlo un poco más en profundidad. Y eso es lo que, humildemente, he intentado desde hace ya bastante tiempo.



Igual me ocurre al comenzar a escribir un artículo sobre lo que amo; independientemente de que conozca lo que siento y deseo expresar me pongo en duda, y trato de documentarme por si, con suerte, encuentro algo que me contradiga, y deba reflexionarlo de nuevo, e incluso me haga desestimar la idea.



En esta actitud, antes de ponerme a escribir este artículo que quería hacer desde que leí aquella noticia del Menú público-privado de Paradores de “El Greco”, pero que esperé a ver si “la cosa” se arreglaba, me he adentrado por la red (en este caso no la de Paradores), y entre otras cosas, he encontrado el blog de un hombre, un cocinero, José Cisneros, en el que cuida su gran pasión (y dedicación en este tiempo), la tauromaquia; y evoca otra gran pasión: el recuerdo y homenaje a su “otra familia”, la de PARADORES, y me he permitido extraer para el prólogo de mi artículo, algunas frases de su “post” “Paradores Nacionales; Mi otra familia” (http://decatafalcoyoro.blogspot.com.es/2013/01/normal-0-21-false-false-false-es-x-none_6.html), así como compartir alguna de las fotos que ilustran este artículo que comienzo donde el lo deja: “Muchos amigos, muchos compañeros, con los que aún mantengo relación, muchos de ellos Jefes de Cocina en importantes establecimientos de esta prestigiosa Red que en la actualidad… quieren en parte fulminar.”

Plantilla del Parador Año 1974. José Cismeros en el centro.



Y así ha sido. De mi relación en el pasado con PARADORES, aquel espectáculo gastronómico español, uno de los más sólidos pilares en los que se sustentaba la Red, que dejaba anonadados a nacionales y extranjeros; de mi exhaustivo paso por la práctica totalidad de los Comedores Restaurantes de la Casa (tengo los canarios en el corazón, pendiente de sentarme en ellos lo antes posible), y la repetición de no pocos, desde el mes de agosto de 2009 hasta el último, hace unas semanas en Ávila; y con la llegada de esa nueva dirección de PARADORES que amparada por sus mentores del PP, desembarcó en la Red en el mes de febrero de 2012, he podido ir asistiendo a ese acoso y derribo feroz, a ese empobrecimiento, incluso ese espolvoreo de “caspa y casta”, que han acometido con la que para mí y para muchísimos otros venía siendo la mejor gastronomía de España, y una de las mejores del mundo. Y desde luego la que contaba, y aunque diezmados, mal tratados, aún cuenta) con la plantilla más numerosa, brillante y profesionalizada de la gastronomía mundial.



Pero, al parecer (yo es que no termino de entender este catecismo neoliberal, neoconservador, neocom, que no comparto claro; a la vista están sus resultados) había que destrozarla, hundirla, humillarla; y con ella a sus profesionales, y ¿por qué no? desfidelizar, ningunear, horrorizar, echar, a parte de los clientes de la más prestigiosa Red pública hostelera del mundo, que venía haciendo a España marca de calidad en el mismo.




Señoras Alarcú y Cospedal presentando sus "megamenús"

Y, eso sí, convertir la Red de PARADORES en PARABODAS. Supongo que con el regocijo del ex cardenal Roucco Varela, que ansiaba también el milagro de ver a toda España casada. Convertir muchos de los salones de los castillo, los Palacios, los Conventos, etc. en una prolongación de aquellos otros privados, que no sé ya si existen, que hemos conocido casi todos, en los que sus camareros se disfrazaban de algo, tocaban las fanfarrias y bajaban las tartas del techo, o los más aguerridos de ellos, a la voz de ya y palmada del jefe de comedor entraban en tropel (bueno en PARADORES, en tropel, ya no puede ser, los ha echado esta última Dirección) con el cordero humeando en las cazuelas de barro.



No he visto jamás más destrozo hostelero en menos tiempo. Aún no habían puesto las posaderas en la suculenta poltrona, y ya perpetraban un ERE y un ERTE, que, además de contra los trabajadores y trabajadoras de derechos consolidados, en pisos, comedores, etc. iban como dardos dirigidos contra las prestigiosas e históricas Cocinas de la Red de Paradores de Turismo de España.


Era lógico, pues es el paso siguiente fue poner el candado, cerrar, chapar como dicen ahora, no pocos Restaurantes Comedores de la mundialmente prestigiosa Red, y dejar en la más triste de las soledades a uno o dos cocineros, desasistidos en su mayoría, para preparar uno empobrecidos y exiguos menús, que en la jerga de lo “guay” decidieron llamar “propuestas”, y que si no fuese porque no cuentan entre los exiguos platos con tan inolvidable leguminosa, yo llamaría ¡lentejas, o las coges o las dejas!


Leí hace algún tiempo en “La Voz de Vigo” que Ángeles Alarcó Canosa, la exmujer del ex vicepresidente de Aznar, Rodrigo Rato, que desde febrero de 2012 ostenta el cargo de Presidenta y consejera delegada de Paradores de Turismo de España, es de Lugo, y que   continúa vinculada a Viveiro en períodos vacacionales, y que es nieta de Ramón Canosa, que fue ministro del Tribunal de Cuentas, etc. Y pensé si es que le habría quedado alguna cuenta sin saldar con los Paradores de su tierra, alguna rabia, alguna manía, cuando les impuso, o dejó que les impusieran, la propuesta “Enxebre”.



A unos Paradores excelentes que realmente eran “enxebres” pero por ellos mismo, y su personal, les cerró los comedores, los quiso convertir en una especie de “taberna”, fracasada, pues ahora no son ni “chicha ni limoná”, quitaron los manteles de las mesas, y empezaron a servir pulpo y paratas, y poco más. Rico, pues sigue siendo hecho por trabajadores de Paradores, pero indigno de la historia de la Cocina más grande España, indigno para unos profesionales formados espléndidamente para la misma, que se ven obligado a cortar empanada todo el día, y poco más.



Además de para la profesión y para la Red de Paradores, también resulta indigno para unos clientes que llevan amando y respetando su patrimonio desde 1928. Clientes que si pasan más de dos días en uno de los Paradores que tanto cuidase el correligionario y paisano de la señora Alarcó,  señor Fraga Iribarne (que, a diferencia de ella, tanto cuidó Paradores), o pretende hacer una ruta por ellos, acaba del sota, caballo y pulpo hasta las madreñas. Por tanto eligen otros establecimientos, o, en algunos casos que conozco muy bien, se ponen de acuerdo con el pseudocomedor, o la psudotaberna, para que se hagan con alguna merluza, etc. y les levanten el castigo.

 



El “Enxebre” es una solución excelente para los dos Paradores gallegos que, además de unos comedores magníficos, como son los de Baiona y Santiago, cuentan con esa otra posibilidad, pero no como “Enxebre” a la fuerza a toda hora. Esto fomenta esta terrible desigualdad, este agravio, al que esta nefasta Dirección de Paradores actual, sin duda la peor de la época moderna, ha sometido a muchos establecimientos ¡Para unos “premium” y para otros “castigum” ¡Nada más lejos de una Red coherente, unida y cohesionada! Pero claro es que no parece eso lo que esta perjudicial Dirección ha venido pretendiendo, sino algo que saben hacer mucho mejor: ¡Divide y vencerás!



En otros Paradores no gallegos (y en alguno gallego como el Ferrol), pero también perjudicados, ni tan siquiera han “propuesto” el “Enxebre”, sino que uno va a ellos, y en el mejor de los casos, el Comedor que presuponía por la información cerrado, está abierto, pero eso sí, con un camarero o camarera al borde del colapso, ayudando al único cocinero que existe en la cocina, y algún contratado (de los que, en teoría, no podrían hacerse después del ERE) de cuatro horas, que tiene que estar cuatrocientas por solidaridad con sus compañeros. ¡Ya sabemos, cuestión de flexibilidad! Yo la aprendí en tiempos de Franco.

Empanada de la "Propuesta Enxebre"


Pues bien, en este desolador marco, nos encontramos un buen día del pasado mes de febrero en el Parador de Sigüenza (uno de sus feudos) a la omnipresente (y parece que de momento, y si no ya se encargará ella, omnipotente) doña María Dolores de Cospedal, acompañada de su correligionaria señora Alarcó, presidenta de Paradores, intentándonos colocar un “megamenu” de no sé cuantos platos que llamaban “Menú del Greco en Paradores”, pero que había sido hecho por “chefs” de restaurantes toledanos, totalmente ajenos a la Red pública de Paradores de España; bueno creo que la tapa del menú (una croqueta, rica imagino, pero croqueta), supongo que por aquello de tapar con la tapa,  había sido encargada a uno de los nuestros, de los de Paradores.



Y unos meses más tarde nos vuelven a sorprender, esta vez por Galicia (justo la tierra de los Paradores castigados con la propuesta “Enxebre”) con el peregrino “Menú del Peregrino” de Paradores.  Otro eufemismo con una extensísima lista de platos,  de esas que son prácticamente imposible acabar sin un hartazgo cerca de las “urgencias” de algún hospital (otro peligro ahora) que te haga despreciar la comida para años; realizada, eso sí, por “ocho chefs de restaurantes estrellas de Michelín” totalmente ajenos a Paradores; naturalmente a excepción de la tapa encargada a un Jefe de Cocina de Paradores que les gana en estrellas de verdad a todos. La tapa ¡ya saben!



O sea, llego como llego, arraso con las cocinas, hecho a los cocineros, cierro los comedores, y después pago (supongo que cantidades muy importantes) a profesionales del papel cuché del “mundo ratatouille” privado, para que “creen” unos menús para PARADORES, que para más escarnio, una vez “entregados” deben de hacer los cocineros y cocineras de PARADORES en las cocinas casi vacías de PARADORES ¿Cómo se les queda el cuerpo? A mi como si me hubiese comido uno de esos dos menús estrellados en Paradores que no he probado ni pienso hacerlo jamás: ¡Harto! ¡Al borde del vómito!



Y llegados a este punto, hay más: Los famosos “menús estrellado-privatizados” no crean ustedes que se pueden pedir en los 94 Paradores de la Red ¡Quiá! Sólo en los que la alta Dirección decide, y además con más agravio, si cabe, ya que en todos los Paradores no cuestan lo mismo. Si el Parador es de más “campanillas” y tienen más medios, te cuesta más, y si es un “Parador pobre” o empobrecido por esta gente, de los olvidados de Paradores vamos, te cuesta menos. Eso sí la calidad de la materia prima tiene que ser la misma. Es decir, una vez más, ¡leña al pobre! En este caso al Parador.



Comedor cerrado del Parador de Trujillo

Resultado; pues un fracaso de menús que no he visto pedir en ningún Parador de los que he estado y lo tenían, ni pobres ni ricos… Es lógico, en todos los  casos las cartas de PARADORES ofrecen unos exquisitos platos, ideados y realizados por profesionales de PARADORES, que componen unos menús mucho más racionales y mucho más asequibles.



Y en el caso de los que yo llamo “Paradores pobres” si a algún cliente se le ocurriese pedir el macromenú de turno a la hora de la comida o la cena, con dos camareros o camareras en la sala en el mejor de los casos, y un cocinero, o con mucha suerte dos en la cocina para poder montarlo, se produciría tal parón, tal atasco en el Comedor con los menús normales, que de ahí no sale nadie hasta la madrugada y cabreados. Además de tener que disponer la Cocina (cosa en este momento harto infrecuente) de toda una serie de materia prima para un ”menú estrellado” o dos que les pidan cada dos meses.



¡Y todavía tiene uno que leer de vez en cuando que todas las Direcciones de Paradores son iguales, no por dios! No seré yo quien defienda este bipartidomo, este relevo castrador e indeseable que nos viene afectando en todas las instituciones públicas, y por tanto también en PARADORES, pero cada cosa en su lugar, en la etapa anterior uno, yo mismo lo hice, se podía recorrer España de Parador en Parador, y en todos y cada uno de ellos, encontraba bajo los nombres, por ejemplo de “Arte Breve de Cocina”, o “menú 20.11”, un ilusionante y excelente menús, con una relación calidad precio incomparable, que con mantel en la mesa, y ese montaje de mesa y atención que en Paradores ha hecho como nadie, ¡Y hasta con una preciosa carta de mesa editada para que el cliente se llevase a casa! le ofrecían  a uno lo mejor de la Cocina cercana, de siempre, exquisita, de cada lugar donde el Parador se hallase ubicado.



Recuerdos en mi casa de un cercano pasado inmediato mejor

¡Cómo van a ser iguales dos menús “pijoguays” público privados en toda una legislatura, a noventa y cuatro exquisitas opciones ideadas y realizadas por los profesionales de Red pública de Paradores del Estado!



Esto ya lo reflejaba muy bien el periodista de “El País” Fernando Gallardo, especializado en hostelería en su artículo “Misión, visión y valores de los Paradores!” de su Blog “El Foro de la Ruina Habitada”: “El despido de un director de innovación y control de calidad como Emilio Gómez-Calcerrada, durante la actual legislatura presidida por Ángeles Alarcó, me dio la pista. Era la señal inequívoca de que la dirigencia de Paradores no apostaba ya por las innovaciones, por el futuro. Será que los castillos y conventos inspiran otras épocas, pero así Paradores carece de porvenir. Ni la marca, ni sus trabajadores, ni siquiera sus clientes tienen así futuro. Y lo peor es que las proclamas negativas de los sindicatos y sus reiterados anuncios de huelgas terminarán por hundir más a esta cadena de alojamientos turísticos que un día fueron el orgullo de todos los españoles, viajaran o soñaran con viajar de parador en parador.”



Y llegados a este punto yo me pregunto ¿Si estos “menús estrellados” que estrellan Paradores no son amortizados por su consumo, no los conoce la mayoría de los clientes que visitan PAARDORES, y desde luego tampoco sirven para engrosar con eficacia la paupérrima Memoria de actividades que va a poder hacer la actual Dirección de Paradores, por más que la lleguen a engordar artificialmente como a las ocas, quien gana con estos menús además de “las estrellas colaboradoras”? Quizá algún día, sin mucho tardar sepamos algo al respecto.

 

Voy a despedirme pues ya tengo mucha indigestión de estrategia culinaria no ideada para el bien de España, la marca PARADORES, sus trabajadores, ni sus clientes.

Señora Alarcó, señor Zaballa, señor Lesmes, señora Borrego, señor Soria, señor Rajoy… las estrellas de Paradores están dentro de PARADORES, y otras las han echado ustedes a la calle; son sus trabajadores y sus trabajadoras, y las estrella invitadas somos sus clientes, esos que pagamos, a los que no hay que pagarnos para que “prestemos” nuestro nombre, ni nuestra imagen. Les ha quedado muy feo, muy de ustedes,  eso de arrasar con la Casa para luego meter por la puerta de servicio a los extraños, ponerlos a hacer cócteles, regalarles los paisajes, etc. No los queremos, no nos gustan, no insistan ¡Váyanse todos, por favor!



Recurro de nuevo al periodista Fernando Gallardo, esta vez a lo contenido en su artículo “Las mil y un noche de Paradores” (http://laruinahabitada.org/2012/11/16/las-mil-y-una-noches-de-paradores/) en el que, entre otras cosas, y para finalizarlo pedía a la mueva Dirección de PARADORES:



 “En múltiples ocasiones, desde este y otros foros, hemos clamado contra el descuartizamiento de la red y la supervivencia de un modelo hotelero que hoy es admirado en el mundo entero. Porque con empleados arremangados que aseguran la cena a sus huéspedes y con clientes que celebran sus mil y una noches bajo las almenas hay futuro en esta casa de todos… Basta con que los profesionales de la política abran paso a los profesionales del turismo.

Quitad, por favor, vuestras sucias manos de nuestros Paradores de Turismo.

 



Yo entonces, quizá más tontamente romántico en este aspecto que Fernando Gallardo, y desde luego mucho más desconocedor, pensé que quizá la petición era extemporánea, innecesaria, o llegaba demasiado pronto. Pero me equivoqué.



Ahora no solo pido yo lo mismo, sino que considero que si no están dispuestos a quitar sus manos, tendremos que defendernos con tenedor y cuchillo en las nuestras, ¡echarlos de una vez y para siempre de nuestros Paradores, poner otra vez el tejadillo, el logo de la Casa, boca arriba, y la “P” en su sitio!



Estoy seguro de que, juntos, ¡Podemos!




(Dedicado a todos aquellos cocineros y cocineras que hayan derramado alguna gota de sudor en alguna Cocina de PARADORES en cualquier momento de su Historia, y a Emilio Gómez-Calcerrada Gascón que, durante 30 años supo recogerlas).

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