LA GRAN FAMILIA

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miércoles, 7 de marzo de 2018

LAS “KELLYS” DE PARADORES, 8 DE MARZO DE 2018, 90 ANIVERSARIO DE PARADORES… ¡QUIEN LO IBA A DECIR!




Realmente hasta el mes de febrero de 2012 creo que jamás se nos hubiera ocurrido a nadie, a mi desde luego de ninguna manera, que podría aplicar el calificativo “kelly” a las que casi desde niño, y ahora, vengo llamando, admirando y queriendo nada menos que como CAMARERA DE PISOS de Paradores (nunca me ha extrañado no haberme encontrado más que en una ocasión durante mis dos rutas por Paradores a un hombre en esa función tan dura, de levantar camas tan pesadas, etc., porque nací cuando Franco mandaba mucho, y estas cosas ya sabe uno de qué van aunque ahora nos hablen de igualdad, democracia, libertad de expresión…y se suponga que nos las debamos creer).

Pero es que ese mes de nefasto recuerdo para mí en relación con Paradores, y me temo que para tantos, tuvimos la mala suerte, en mi opinión la desgracia, de que D. Mariano Rajoy decidiera que Doña Ángeles Alarcó Canosa, ex mujer de quien había sido Vicepresidente del Gobierno con D. José María Aznar, D. Rodrigo Rato, fuera designada presidenta de la Red pública de Paradores de Turismo de España que desde 1928, con etapas mejores o no tan buenas, había venido funcionando con una gran singularidad en el mundo hostelero, y para orgullo de muchos clientes, y también de la marca “España”. 

Lo que esta MUJER, en mi criterio de tan nefasto currículo como intención para las trabajadoras (reitero que en mi opinión, si hay alguien que piensa lo contrario le doy mi enhorabuena, y le muestro mis respetos) ha hecho (¡y sigue haciendo porque es la única presidencia en los 90 años de historia de la Red que ha sido soportada durante seis años, haciendo lo que hace, y no haciendo lo que no hace –por eso yo la llamo “la eterna”- pues D. Mariano la sigue manteniendo sentada en la suculenta poltrona. 

Se han ido, o “los han ido” casi todos lo que con ella estaban: el señor Soria, la señora Borrego, el señor Zabaya, pero ella como el conejito de duracell: dura, y dura, y dura… ¡Qué "singular" Doña Ángela, todavía la tendremos que ver celebrando lo que ha estropeado.
Alguna parte de lo que esta señora y los suyos han hecho con Paradores y sus trabajadoras (permitidme que hoy no cite a los hombres, que tan mal tratados han sido y están siendo también) ha sido conocida; otra parte importantísima, como suele suceder siempre, no, y alguna quizá la conozcamos cuando se vaya… ¡Si es que consigue alguien despegarla de la Calle José Abascal¡ Pero si hay un colectivo del que no sepamos casi nada de lo que ha hecho con ellas, es precisamente el de las camareras de pisos.

Los clientes, por la propia idiosincrasia del funcionamiento hostelero, y por paradojas de la vida, no solemos ver –si acaso perdiendo el carro por el pasillo alguna vez- a estas mujeres que lidian, cada día más solas, y peor pagadas y tratadas con lo más feo de nuestras interioridades, lo más sucio, los más costoso y desagradecido –podemos haber sido recibidos como reyes, cenado como príncipes… e incluso poniendo cara y nombres a los excelentes profesionales que lo consiguen, per ay como subamos a la habitación y “las manos de ángel” no hayan ejercido “el milagro”: ¡todo se va al garete!

Nosotros dos, cuando nos marchamos de cada Parador, solemos buscarlas, darles las gracias y un beso si ello es posible. Por eso sabemos que en ese momento su única preocupación (olvidando las muchas que les han caído desde 2012) es que volvamos. Y nosotros siempre nos despedimos de ellas con pena, porque de alguna manera son “la delegación de nuestras madres”, las que entran hasta lo más íntimo de nosotros, y nos colocan el pijama en la almohada.

Sobre la mujer que se hace llamar “Gela”, hoy nada más. Si acaso darle la enhorabuena por los seis años que lleva cobrando 180.000 euros aproximadamente exclusivamente de sueldo, que en estas empresas públicas, y con estos cargos a menudo existen otros emolumentos complementarios (como por citar una minucia, el teléfono móvil, que las camareras de pisos deben pagarse ellas).

El año 2016  -hace dos- en tal fecha como hoy escribí lo que figura más abajo y que hoy quiero dedicárselo especialmente a las camareras de pisos de Paradores con todo nuestro agradecimiento y cariño.

Y me quedo intentando resolver un jeroglífico: si dividimos los 180.000 euros de la mujer (la nombro así por ser su día) Alarcó por 12 meses nos da: 15.000 euros al mes (ya digo que esto solo es sueldo), y si dividimos el miserable sueldo, desprovisto de casi todos los derechos que se habían conseguido hasta 2012 de una camarera de pisos ¿cuánto cientos de euros da al mes, porque a 1000 no llegan?

Entonces si mañana las mujeres de Paradores tienen que hacer caso a la Ministra de Empleo Fátima Báñez y otras amigas de la señora Alarcó Canosa, y hacer una huelga a la japonesa (de esas a las que tienen que hacer tantas camas y otras cosas…), ¿cuántos Paradores más tendría que empeorar Doña Ángela, y cuántas camas tendrían que hacer las camareras…?
¡En fin!, mi opinión es que como –es sabido y comprobado-  la unión hace la fuerza, lo que deberían hacer las organizaciones sindicales de Paradores –unidas- es apoyar férrea y definitivamente a las camareras de pisos –a las hoy “kellys”- de Paradores, decirle a Doña Ángela que ¡hasta aquí mujer¡ y que se doble ella el camisón y limpie su  inodoro y nosotros los pijamas y lo mismo, hasta que cobren lo que se trabajan…. las camareras me refiero claro.

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 8 de marzo de 2016

"TRABAJADORAS MUJERES… ANFITRIONAS DE PARADORES TAMBIÉN EL 8 DE MARZO

En algún momento de mi vida tuve la duda de si era conveniente o no el hecho de hacer esta distinción con la mujer en cuanto a asignarlas un día al año en relación con su trabajo, si eso no la discriminaría más de lo que ya estaban en relación con el compañero masculino en el mundo del trabajo.

Pero personalmente salí de dudas de una forma muy rápida: no tuve más que volver a mis años más infantiles, al recuerdo de mi madre sacando adelante una casa con cuatro hombres, mi trabajador padre, mis dos hermanos y yo, al mismo tiempo que mi madre fregaba siete pisos y dos portalones de una inmensa casa y atendía con la excelencia que siempre le fue bandera a cuantas personas demandaban su atención y ayuda. E incluso a su propio recuerdo de acarreadora en su pueblo cuando yo estaba aún lejos de nacer, o ya en Madrid, al inmenso trabajo de tener que servir a familias muy “predemocráticas”, que eran capaces de dejarla sin comer porque no había encerado a su gusto, de rodillas por supuesto, una de las doce habitaciones del inmenso piso de la Gran Vía madrileña donde aterrizó antes de casarse.
Camareras de Gredos

Recuerdo también a mi padre como un inmenso y excelente trabajador, (entiendo por qué me enseñaron a hacerlo tan responsablemente a mi durante cuarenta y ochos años), pero siempre, desde entonces a ahora, ha existido una gran diferencia, y por ello considero que es necesario este día, pues de forma aún más lacerante ahora esa igualdad sigue sin ser igual.

Seguramemte una de las cosas que más me atrapó en PARADORES a una edad muy temprana, era que en la Casa había muchas madres como la mía que al mismo tiempo que enceraban, cocinaban, fregaban, hacían camas, lavaban… daban brillo para la Historia a aquellas preciosos establecimientos, sacaban adelante las suyas. Eran, siguen siendo, maravillosas ANFITRIONAS DE PARADORES.


Hoy día, algunas ya desempeñan tareas de responsabilidad, y en alguna ocasión, en dos concretamente, han desempeñado mujeres la máxima responsabilidad de Red de Paradores de Turismos de España. Y hasta, no en pocos casos, son ministras o presidentas de Comunidades Autónomas…


Y entonces ya la necesidad de este día 8 de Marzo (con reivindicación y lucha si es preciso, sin ella no sirve para nada) se me hace más imperiosa, más imprescindible porque no comprendo cómo es posible que a tantas mujeres trabajadoras les vaya mal en el trabajo cuando cada vez son más las que se sientan en los sillones sonde se decide el dia a dia y destino de las trabajadoras. Por descuido no puedo pensar que es ¿Es entonces por hipocresía y aspectos negativos de ese porte?

¡Menos mal que nuestra querida Mila, y tantas otras que por motivos buenos, o no tanto, ya no están, se han liberado de este yugo femenino, de este agravio tan insoportable.


Quiero dar las gracias para terminar a todas y cada una de las mujeres desde mi madre en adelante que alguna vez hayan trabajado para mí, y lo puedan hacer hasta mis últimas horas. Espero haber sabido y saber estar a la altura de las circunstancias".

miércoles, 31 de enero de 2018

“UNA ARMADURA CON ANTENA”…




Portada libro
(Ahora que se comienza a conmemorar el 90 Aniversario de Paradores, que yo comencé a amar hace casi medio siglo en Ávila, deseo compartir con vosotros este micro-relato de mi autoría que ha sido seleccionado para incluirlo en el libro “Ávila 2069, recientemente editado, y que recoge una serie de relatos autores premiados en el “III Concurso de Microrrelatos Ávila Abierta” que tenían que ofrecer una imagen de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad en el año 2069.

Mi relato (como para mí no podría haber sido de otra forma) habla de la armadura que me ancló a Paradores en la puerta del “Raimundo de Borgoña” cuando esta tenga 101 un años, que sin duda los cumplirá… porque Paradores y nuestro Patrimonio tiene que sobrevivirnos a todos. Deseo que os guste):
 


“UNA ARMADURA CON ANTENA”…

“De niño, en los años 60, me llevaron a Ávila a unas colonias veraniegas para hijos de gente humilde.

Un día, a la vuelta de bañarnos en el río Adaja vi una casa muy grande y bonita y una armadura en su puerta. Escapé de la fila para mirarla, me había impactado. Un maestro fue a buscarme y me dijo que ese era un palacio para ricos, que se llama Parador Raimundo de Borgoña. Desde entonces, en cuanto tuve edad y posibilidad de alojarme, he vuelto año tras año durante más de cincuenta, para ver mi armadura.

Anoche me dormí pensando en ello, y tuve una pesadilla:

Por la ciudad, con las murallas intactas, con una extraña y extemporánea antena que salía de su casco, paseaba mi armadura entre una ingente multitud de personas inertes apostadas en las murallas, sentadas por todas partes, suelos, escalones, amontonadas, mirando todas hacia abajo, hacia sus manos, con una luz espectral que partía de ellas y les confería un aspecto sepulcral en los rostros sin expresión, casi carentes de rasgos. Había pasado mucho tiempo, yo era centenario y volvía un año más al Palacio de Piedras Albas al encuentro de mi armadura… Pero ella andaba, erguida y sonora, por el Paseo del Rastro con una extraña antena que sobresalía de su parte superior.
Inolvidable mensaje de "mi armadura" en 2015

Ante mi desasosiego e incomprensión habló de verdad por primera vez: “He tenido que salir del Parador a buscar alguien que me quiera mirar”. “¿Y la antena?” balbuceaba yo tras mi mirada catarática: “Es lo que puede conectarme a ellos; sin la antena no me encuentran…”.

No había coches, no existían tiendas ni árboles, no se oían campanas… solo el ruido metálico de la armadura y el eco sordo de una ingente multitud mirando hacia abajo, hacia sus manos, con una luz espectral que partía de ellas y les confería un aspecto sepulcral en los rostros sin expresión, casi carentes de rasgos.”


(Dedicado a toda la gran familia del Parador de Ávila “Raimundo de Borgoña” desde su inauguración hasta nuestros días con total agradecimiento).
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