LA GRAN FAMILIA

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jueves, 21 de noviembre de 2019

PARADORES NO VA DE COPAS; LA PROCESIÓN DE LOS VASOS, Y TIRO EL PLATO”


“Estamos en plena cultura del envase. El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo y la misa más que Dios.”

(Eduardo Galeano -Montevideo, 3 de septiembre de 1940 - Montevideo, 13 de abril de 2015-).



“El que compra lo que no necesita se roba a sí mismo”.

(Proverbio sueco)


Nací de unos padres con unos principios muy definidos en torno al derroche, y crecí en una casa donde jamás vi que sobrara nada de lo poco que teníamos, al mismo tiempo que nunca eché nada en falta para mi correcto y feliz desarrollo y el de mis hermanos. Pronto comprendí que ello no obedecía a que fuésemos, como éramos, una familia muy humilde, sino a los sólidos principios en los que coincidían mi padre y mi madre, que uno había llegado a Madrid en los años 40 después de que le obligaran a participar en la guerra incivil arrancándole de su aldea gallega, y la otra a servir en las casas de la Gran Vía madrileña tras estar acarreando, segando, trillando, etc., prácticamente desde que nació en su pueblo mínimo a menos de 30 kilómetros de donde pasada casi la vida estará el Parador de Molina de Aragón.

Pasados también muchos años, casi ayer como quien dice, me he enterado de que lo que mis padres hacían se llamaba sostenibilidad, reciclaje. Quizá por ello lograron sostener tan bien nuestra casa, nuestras vidas, en un Madrid en blanco y muy negro de los años 50 y posteriores, en aquellas adversas situaciones en tantos aspectos políticos, sociales, económicos...

Hoy yo, con muchas más posibilidades que ellos, gracias a ellos, y en una sociedad donde se hace casi imposible, intento desarrollar aquellos principios ya no conviviendo en aquellos orígenes, pero reiterando día a día en identificarlos en mi ADN.

Lejos ya pues de aquella humildad, pero muy cerca de mi ADN, de mi pasión por el patrimonio de lo mío y los míos, de la humildad de la gran familia que los atendía -en su inmensa mayoría tan parecida a mis padres- se encuentra PARADORES donde, desgraciadamente, y de forma creciente en su historia, y a veces muy desorbitada, estos principios han brillado por su ausencia en las conductas, siempre hechas las necesarias excepciones, de quienes los gestionaban al más alto nivel.

No hace mucho más de dos años escribía una carta abierta a la entonces presidenta de Paradores, Doña María Ángeles Alarcó Canosa (ex esposa de D. Rodrigo Rato, siete años sentada en la presidencia de la empresa pública¡¡), que entre los varios despropósitos y desatinos que junto a la parte de su equipo que correspondiera, acometió con la Red, con sus trabajadores y trabajadoras y con sus clientes, se encontraba el de una masiva compra de vasos para el agua, retirando las copas para agua que PARADORES ya tenía (también tenía vasos varios, y desde luego vasos para los niños, que no suelen usar las copas), y que se venían utiliando tradicionalmente ante el contento de sus clientes -estos gastos y “fastos” y más cosas los hacía, mientras perpetraba un ERE contra la plantilla, ERTES y, en fin, como escribía, varios daños más. La carta llevaba por título “PARADORES:¿VASOS POR PUNTOS… O LA ENÉSIMA FALTA DE RESPETO A CLIENTES Y TRABAJADORES? (Carta abierta a su Presidenta)”, y pueden leerla pinchando el enlace si es su voluntad.

Tras la afortunada marcha hace dieciséis meses de aquella señora, llegó un presidente, a mi modo de ver, desde mi gusto y preferencias, y en mi opinión, muy distinto tanto en el aspecto político y profesional como en el trato humano -probablemente uno trabaja como es- y desde luego en cuanto a la idiosincrasia de sus objetivos. Entre los que ha hecho bandera el trabajo hacia la sostenibilidad en la Red pública y la colaboración por tanto de la misma en este estado de emergencia climática que amenaza con arrasar la vida, que ya llevamos bastante avanzada en su destrucción, y que no hay que olvidar que no se ha producido solo, que lo hemos hecho nosotros.

La propia empresa comunica en varias ocasiones este objetivo como fundamental y, especialmente, en su 91 aniversario. (pinchando en los enlaces se puede obtener más información).

De todo lo anterior mi desagradable sorpresa cuando veo hace unas semanas algo muy distinto a lo que esperaba volviendo a esto de los vasos; esperaba que los cientos y cientos de “vasos Alarcó”, ya que estaba hecho el colorido gasto de los modelos “Diamond” de la firma italiana “Bormioli Rocco” se siguieran utilizando más allá de su estética o adecuamiento a la imagen de la Casa. O aún mejor, que se adaptaran a ambientes menos formales que los Restaurantes Comedores de la misma (terrazas, cafeterías, incluso baños, etc.,) y volvieran a la mesas de la Red pública las copas de agua que de forma tan extemporánea como, yo diría que ofensiva, pacata y grosera, habían sido arrumbadas como tantas otras cosas en PARADORES.

Sin embargo lo que me encontré fue con una nueva compra de vasos, que más allá de su estética, y sin desear entrar en ella (estos son transparentes, llevan impreso el frontispicio corporativo, y yo diría que son como las copas que ya existen, pero sin pie, como una especie de “copas cojas”) pueblan de nuevo las mesas de los restaurantes de Paradores.

Y no solo eso, sino que junto a unas instrucciones, dicho sea con todo respeto, tan baladíes como incomprensibles (estos vasos deben ir al lado contrario de lo que ha venido siendo habitual en la puesta de las mesas, y de las servilletas enrolladas en forma de rulo, tipo restaurante chino), van acompañados de un nuevo plato para depositar el pan, de diseño totalmente diferente al resto de la vajilla de Paradores y de los que ya existen-existían más adecuados para tal menester; así como de una especie de “cuenquito” para depositar el aceite de mesa, que igualmente disponía ya de recipientes “ad hoc” en los Paradores en los que se dispensaba, que no era ni mucho menos en la mayoría, ya que lo que si se disponía en todos era del aceite en la propia mesa para que uno pudiera consumirlo o no.

En el colmo del despropósito, el platito en cuestión (de la  cerámica portuguesa “Vista Alegre”) es exactamente el mismo que la vajilla que utiliza la Cadena de cafeterías y comida preparada “Viena Capellanes” . Y esto no lo expreso como un demérito de una Cadena como “Viena Capellanes” por la que siento devoción casi desde niño madrileño, y muy especialmente desde que supe que la había creado la familia de Pio Baroja, y que él mismo había trabajado en su obrador (creo que si hay una historia hostelera en la que he profundizado en conocimiento y afecto además de la de Paradores, ha sido precisamente la de “Viena Capellanes” y su identificación con mi ciuad de origen). No, lo digo en demérito de una Red pública sin par que desde 1928 se abandera en la “singularidad”, en su calidad, amabilidad, leyenda; por sus formas de hacer distintas a las demás. La única diferencia del plato "adoptado" con el de "Viena Capellanes" es que (imagino que para más gasto aún), le ha sido implantado en el centro el logo corporativo de mi querida “P” bajo tejadillo (lo que suprime además el efecto de azulejo portugués que, en mi opinión, pretende el modelo).



Pienso que la labor de un presidente de Paradores, opino que un buen presidente como el actual, no es estar pendiente, como supongo que no lo estará, de si se compran vasos o no. Que lo suyo es hacer una buena estrategia turística de España desde una empresa pública tan fundamental como PARADORES que, prácticamente, “inventó” el turismo en nuestro país, y comprometer a la empresa a los Objetivos de Desarrollo Sostenible que ha iniciado, y exigir y, en este caso sí, vigilar a sus equipos encargados de hacer que se realicen en el sentido que deben de llevarlo a cabo.

Es claro que amontonar vasos de colores que ya estaban, seguir arrumbando las copas de agua que arrumbaron los equipos de una persona tan diferente, y el redoble de comprar otros vasos distintos (no sé si por el mismo o similar equipo), unos copiados platos, unos cuenquitos (y esperemos que no toda la vajilla y que vaya aflorando como otras veces), mientras los almacenes de Paradores siguen abarrotados de loza, no tiene nada que ver con la sostenibilidad.

Es cierto que las personas contemporizadoras y con sentido común y un determinado aspecto humanista, a diferencia de las de idiosincrasia déspota o tiránica de otras, suelen ser más cauras, más recelosas a la hora de cambiar determinados Cargos y cargas heredadas que ya ha quedado muy claro en el tiempo que no funcionaban; que cuando el presidente de una empresa pública de la envergadura de PARADORES, declara institucionalmente con determinación y buena intención allá por donde va y en nombre de sus trabajadores y trabajadoras que “Los 4.000 empleados de Paradores estamos comprometidos con la Agenda 2030 y no vamos a parar de realizar acciones concretas y reales para transforman la vida de la gente que ayudan a mejorar nuestro planeta”, estos cargos deben de ser muy exigidos, muy controlados, para que no se dediquen a justificar su sueldo con la última ocurrencia de turno que han visto en un restaurante, de moda o no, y en lugar de dar un cambio bien estructurado, homogéneo y radical a la errática dirección gastronómica que acometió la presidenta de más años en la silla, se dediquen a gastar dinero público innecesario comprando lo que ya existe, cambiándolo de lado y enrollando las servilletas. No resulta coherente.

Aunque en estos últimos dieciséis meses es claro para quienes amamos Paradores que existe una decidida voluntad de dar un buen rumbo a la que siempre fue prestigiosa gastronomía de la Casa, también lo es que a diferencia de lo que ha sido prestigiosa historia de PARADORES durante gran parte de su trayectoria de Red, en la que esa gastronomía, esa calidad, esa puesta en la mesa incluida, era general y homologada, (reitero que Paradores es una Red, y deseo recordar nombres ahora como Benito Ortíz, Emilio Gómez-Calcerrada, y algunos más), ahora, esde mi punto de vista, es un descabale que depende muy determinantemente del Parador donde uno se encuentre, de quien sea el o la responsable gastronómica de la región donde esté. Y desde luego siempre del esfuerzo y la profesionalidad de la Cocina, Comedor, y la plantilla en coordinación con el director o directora que tengan. Y ahí también entra el asunto de “los cacharros”, los vasos y los múltiples modelos que uno puede encontrarse o no a la hora de sentarse a la mesa en una Red donde este aspecto debería ser el mismo en todos como lo fue casi siempre.

A los clientes no se nos pone más contentos, ni nos sentimos mejor atendidos por encontrarnos cada temporada una colección nueva de vasos, o cualquier invento gastoso, al contrario, a los clientes que sabemos dónde queremos ir cuando vamos a Paradores, lo que nos pone contentos, desde luego a mi sí, es que el dinero público utilizado en seguir acumulando de forma consumista innecesarios vasos y platos, sea utilizado para mejorar un poquito los sueldos, conciliación familiar y otros derechos muy mermados en estos últimos años de quienes tienen que transportarlos a las mesas, y fregarlos; de quienes elaboran lo que debe ir en los platos, y en general a los trabajadores y trabajadoras de unas plantillas que durante 91 años han sostenido esta querida Red pública. Y que ellos también puedan estar un poco más contentos y vean desarrollado un Convenio que han tenido sin renovar casi diez años con la colaboración "estelar" de la señora Alarcó y los suyos.

En fin, como “cliente pensante” y participativo, siempre que veo en fotos una de esas preciosas mesas que montan para eventos de jefes de estado, recepciones institucionales, etc., un gran equipo de un determinado Parador de la Red, a veces incluso en palacios que no son los de Paradores, pienso lo mismo cuando me doy cuenta de que disponen de copas de vino y copas de agua como las que henos visto y utilizado siempre en Paradores, y que no hay por parte alguna vasos: ¿Por qué tienen que hacer “el experimento” y el gasto con la clientela? ¿Es que no nos merecemos igual trato y menor gasto? ¿Por qué tienen que arrumbarlas?

Confío en que la cosa quede aquí, en que "no crezca" la vajilla, en que lleguemos a poder disfrutar en PARADORES de un criterio homologado y respetuoso con las intenciones y las decisiones de su actual presidencia, porque sinceramente estos vasos “no se sostienen”.

Y porque de no ser exigentes con quienes deben cumplir y respetar los objetivos, podrían llegar a pagar "los platos rotos" quienes mejores y más sostenibles intenciones de cambio tengan. Y eso no sería justo.

sábado, 27 de mayo de 2017

“¡QUÉ BIEN QUÉ BIEN, HOY COMEMOS CON…¡ (O presidenta para rato)”

"Y así como los pueblos sin dignidad son rebaños, los individuos sin ella son esclavos. 
(José Ingenieros)"


Con toda sinceridad tengo muchas ganas de poder dedicar este Blog para lo que fue creado, que no era otra cosa que tratar de mostrar con humildad y algún conocimiento los establecimientos de la Red de Turismo de Paradores de España desde el cariño que les tengo desde adolescente.



Pero en el mes de febrero de 2012, aquellos que queremos PARADORES, que los hemos cuidado siempre, y sobre todo quienes los trabajan desde sus establecimientos, tuvimos la mala suerte de que Doña Ángeles Alarcó Canosa, ex mujer de D. Rodrigo Rato, fuera puesta por el Gobierno como Presidenta de la Red, y desde ese día hasta este momento para muchos, para muchísimos, PARADORES en vez de un lugar querido en el que se piensa para amarlos, son una fuente de sufrimientos y pesar. 



No hay mal que cien años dure, y este por tanto tampoco lo hará, pero ya se está haciendo larguísimo, y está dejando mucho mal -no sé si irreversible- por el camino.



Precisamente por esta circunstancia cuando un grupo amplio de clientes, de amigos de Paradores vimos en lo que esta señora y distintos adláteres que ha ido teniendo iban convirtiendo la Red hostelera pública de tanto prestigio; cómo la iban empobreciendo, desidentificando, opino que incluso ninguneando, decidimos implicarnos, pobremente, pues el poder y el dinero es mucho poder y mucho dinero -aunque sea público, es decir también nuestro- para los clientes por muchos que sean (los trabajadores ni pensar en que puedan decir nada, pues ya saben que tienen 95 puertas por las que corren el riesgo de irse a la calle con bastante probabilidad)...

 

Unos pocos, como es nuestro caso crearon un blog, y otros muchos crearon una página en Facebook que se llama “Clientes y amigos en Defensa De Paradores”, en la que tratamos de participar cuanto podemos y en la que lo puede hacer quien así lo desee, y donde nos van ofreciendo informaciones, noticias, etc. que la página de Paradores de Facebook oficial de la Casa no refleja (a modo de cadena de tv autonómica que, es evidente, cuidan mucho lo que quieren que salga o no en ellas).



Cuando la presidenta actual, que entre todo lo que se ha pasado, ya se pasa casi en un año y medio de tiempo de los mandatos habituales de presidencia anteriores, y su “singular” Dirección de Restauración parecieron emprender una guerra sin cuartel contra lo que había venido siendo históricamente un pilar fundamental de la Red pública: su excelente gastronomía, y cerraron Comedores, quitaron manteles, retiraron jefes de Cocina y Cocineros, etc...

 

Otros clientes que aman y saben valorar lo que nunca han sabido hacer estas otras personas, inauguraron otra página en Facebook llamada “Un Comedor Abierto Permanentemente en Paradores”, donde ya hace años que diariamente, y de la forma más plural posible gracias a las fotos de los clientes, van apareciendo los excelentes, e innovadores a la vez que tradicionales, trabajos de los Cocineros que quedan en Paradores. (Deseo aprovechar este artículo para recomendar a quienes pueda llegar a leer esto, que visiten esas páginas, incluso que se suscriban a ellas. A nosotros nos encantan, y son una forma de seguir unidos a Paradores mientras otras tratan de disgregarnos con sus extrañas políticas, falta de profesión y servidumbre).



Precisamente en la página “Clientes y amigos en Defensa De Paradores”, apareció hace algunos días un artículo de “Expansión” en el que la Directora de Restauración” de Paradores calificaba, descalificaba más bien desde mi punto de vista, a los profesionales de la Cocina de Paradores. A mi incluso me pareció cuando me lo leyeron como una especie de echar la culpa al maestro armero, a otros el muerto de lo que ella y su jefa, o viceversa son responsables.



Recordé entonces algo que me ha dicho mi madre infinidad de veces a lo largo de mi educación: “no ensucies jamás el mismo lugar donde comas…”, me sonó a eso sinceramente. Y me enrabietó mucho lo que decía el artículo, y me hizo pensar que si bien la genética es muy importante, no es infalible para el talento, pues llevo en la memoria a alguien del mismo apellido que la Directora de Restauración de Paradores, que junto a otros como Gómez Calcerrada, (que yo haya podido comprobar), no solo han tratado a los profesionales de la Cocina, de Paradores y a los clientes con el máximo respeto, sino que han hecho historia de la gastronomía de la Red a base de su profesionalidad.



No me disgusté cuando una persona cercana a esta Alta Carga de Paradores me atribuyó a mí de forma tan imprudente como equivocada lo que no era sino una editorial de la página de Facebook, de la que, eso sí, debo y quiero decir con toda contundencia que comparto desde el principio hasta el final. Incluso pensé que a lo mejor la Directora de restauración de Paradores sabría decir y hacer otras cosas mejores a las que nos ha demostrado ampliamente, pero sí debo confesar que, en ese caso, aún me parecería más indigno que alguien intentara mantener un suculento sueldo obedeciendo instrucciones de quien no tiene ni idea, y no haciendo honor a sus apellidos.



Creo que lo mejor que puedo hacer, por si no lo conocen es dejar aquí el enlace al artículo citado de “Expansión”, y también lo que sobre ello reflejaba la página “Clientes y amigos en Defensa De Paradores”, tras haberles pedido su autorización.



También algunas fotos de las que los clientes han ido enviando a la otra página “Un Comedor Abierto Permanentemente en Paradores”, y así, junto a sus estancias en Paradores, que espero hayan sido muchas, y deseo que cada día sean más (ya digo que no hay mal que cien años dure…), puedan opinar ustedes mismos.

 




HUMILLANTES, DECLARACIONES DE ISABEL FELIPE, DIRECTORA DE RESTAURACIÓN DE LA RED DE PARADORES DE TURISMO DE ESPAÑA A “EXPANSIÓN” QUE CALIFICA COMO DESANIMADOS Y ESTANCADOS A LOS COCINEROS DE PARADORES.



Sinceramente muchos, muchísimos de los clientes de la Red de Paradores de Turismo de España ya no sabemos hasta donde va a llegar la actual Directiva en la cúpula en la falta de decoro y desprestigio del personal que sacándoles las castañas del fuego, y quemándose hasta las pestañas por muy poco sueldo, y sufriendo agravio día tras día, permiten que los clientes queramos seguir yendo a una maltratada y mal llevada Red desde que la señora Alarcó Canosa (ex mujer de Rodrigo Rato) y los suyos ocuparon sus puestos de más alto rango, cobrando unos sueldos impresionantes (ténganse en cuenta los casi 180.000 euros de la presidenta).



Sueldos que, además del dinero público del país, salen evidentemente del esfuerzo de todos esos trabajadores y trabajadoras que desprestigian tan públicamente como pueden leer ustedes que ha hecho la Directora de Restauración de Paradores, Isabel Felipe para este artículo de EXPANSIÓN, y que deja temblando nada menos que al colectivo de Cocineros de Paradores, estos profesionales que han sido y son una referencia para la Cocina española desde 1928. Y que si no fuera por ellos, y los porcentajes de ganancias que la propia y descalificadora señora Felipe expone en el artículo, la supuesta recuperación de Paradores tras el mal trato que el equipo de la señora Alarcó y los suyos vienen dando a la gestión de la Red desde 2012, hubiera sido imposible, por más que sus compañeros y compañeras trabajando a destajo como hacen, y en las condiciones en que lo hacen en Departamentos distintos a las Cocina.



Pues parece que la señora Felipe olvida que los Clientes fidelizados y los que no, tenemos camas en nuestras casas, conocemos otros hoteles para hacer turismo en toda España, en muchísimos casos muchísimo mejor cuidados y gestionados que los Paradores, y que precisamente una de las cuestiones principalísimas que nos arrastra a la Red es su mítica Cocina desde 1928.



Que de la misma forma que pasó con el vasco Cristóbal Balenciaga en el mundo de la Historia de la moda, que sentó las bases para todos los modistas españoles actuales y la gran mayoría de los internacionales, como es reconocido, Jefes de Cocina y Cocineros que ya no están desafortunadamente, y otros que sí, han hecho los mismo con las nuevas generaciones de cocineros “estrellados” o no del país desde PARADORES.



O sea, entra la señora Alarcó Canosa a PARADORES a nuestro juicio con un “curriculum” tan penoso como escaso, como un burro en una cacharrería, y como un pulpo en un garaje. Monta un ERE y un ERTE en Paradores que dejan las Cocinas de Paradores más peladas que un pavo el día de Nochebuena, cierran Comedores de Paradores a mansalva, extinguen el Menú de Paradores que adorábamos los clientes, se dedican a repartir tapas de supuesto diseño a troche y moche, y deja en las raspas el eje de flotación de una Cadena apoyada tan firmemente en la gastronomía.



Coloca a esta señora Felipe, que desde el primer momento se dedica, no decimos que aposta, también existen el desconocimiento y la falta de profesión, a empobrecer los fogones y las despensas, a arrasar los bufets, a inventarse nombres estúpidos para comidas que jamás se les hubieran ocurrido a ningún Cocinero de Paradores con dos dedos de frente, pero que les imponen.



Nos desnortan a los clientes que ya no sabemos dónde vamos a poder comer y donde no, y en el mejor de los casos qué nos van a dar, si la omnipresente merluza de Celeiro la vamos a encontrar en el Sur y las tortillitas de camarones en el norte, o si la vamos a encontrar hasta en las Recepciones de todos los establecimientos. ¿A que “cráneo privilegiado” como decía Valle Inclán, rey del esperpento, se le habrá ocurrido todo esto, abochornando a los muy prestigiosos, y cada vez más diezmados Cocineros de una Red que casi reúne noventa años de Historia en la excelencia?



Empobrecen y ridiculizan la gastronomía de Paradores intentando “homologarla” con las modernidades “pijas” al uso en los locales “guay” de moda, totalmente alejados de la innovación (que nunca es desdeñable y sí interesante si se produce adecuadamente y con verdad y no solo con focos y cámaras), que este equipo de inexpertos han debido ver en otras cadenas, o en Coca Cola, donde establece el “curriculum” de la señora Alarcó que trabajó, y hunden casi literalmente la Cocina de Paradores, y no han conseguido hundir a sus Cocineros porque viven apoyados en unos principios transmitidos justo por lo que la señora de Felipe desdeña, en sus bisabuelos, abuelos, padres, madres, (que ya encendían los fogones de PARADORES cuando ella no tomaba ni “Pelargón”); en las escuelas de formación (que también han extinguido), en compañeros, etc. y que siguen haciendo con pundonor y bastante arte cuanto pueden mientras “lloran” por aquellas “calidad, amabilidad, leyenda” que aún podemos ver en las placas de la entrada junto a las tontadas de los ridículos nombres que han decidido poner a los guisos de la señora de Felipe y sus expertos.



Y por si no fuera suficiente se gastan una fortuna, que hubieran debido emplear para no cerrar los Comedores, para no echar a los Cocineros, etc. y para promocionar lo que ya era bueno, en contratar a un “chef” de última hornada con un restaurante renombrado en un pueblo de Madrid, que lo único que ha demostrado es que le han dado dos estrellas de esas que, no ponemos en duda merezca, pero que es sabido que no solo se consiguen en los fogones, sino que se fraguan en otras estrategias muy de moda , pues ni mucho menos las obtienen, ni las mantienen, los mejores.


Y ahora, como colofón va la señora Isabel Felipe, Directora de Restauración de PARDORES a un medio de comunicación, y públicamente, en vez de incentivar a los Cocineros de la Red que la paga, se intenta quitar lo podrido de encima sin decir cómo ha destrozado ella y los suyos , no decimos que por mala intención desde luego, sino por falta de profesión y conocimiento, prácticamente todo lo que han tocado (eso sí poniendo unos vasitos lilas salteados para el agua en las mesas, que quedan tan monos como molestos, y “muy innovadores” -en las mesas en las que hay manteles, pues de algunas los han quitado-) y se atreve sin ningún empacho a hacer unas declaraciones que a nuestro juicio son un verdadero insulto para la historia y el presente de la Cocina de la Red de Paradores de Turismo de España, y para sus clientes que, como somos imbéciles, llevamos más de ochenta años pasando por ahí a ver qué nos cae.



Sencillamente nos parece vergonzosa y desahogada esta entrevista, porque no queremos decir descarada y malintencionada.



Lo que si nos gustaría es que Doña Isabel Felipe, Directora de Restauración de PARADORES, que parece dejar claro que coincide con los criterios de su presidenta al defenderlos públicamente, ya que de lo contrario, existen otros lugares donde trabajar, antes de irse de las Cocinas y los Comedores de Paradores, se disculpara con los Cocineros de la Red de Paradores de Turismo de España, y con los clientes también, que cuando queremos comer lo que hacen los cocineros “estrellados” ya vamos a sus mediáticos restaurantes a pagar el quíntuple por lo que hacen muchísimo mejor las verdaderas estrellas de las Cocinas de Paradores, y sin esperar colas, y servidos en los Comedores por verdaderos profesionales de la restauración, no de los concursos de belleza.



Quizá por eso a Paradores vamos mucho, y las “estrellas” deben dejar las Cocinas de sus Restaurantes para hacer bolos carísimos por los Paradores.”

 

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